TE LO AGRADEZCO, ¿PERO NO?

LUIS ALVA CASTRO. Hoy por la Mañana:

“La convocatoria que nosotros vamos a hacer es a las personas que estén ahora dispuestas a ocupar cargos importantes. Yo no rechazo ninguna colaboración, pero estoy seguro que el señor Mantilla debe estar muy ocupado en sus asuntos personales”

“Ahora necesitamos personas dispuestas a trabajar sin ninguna dificultad, sin ninguna posibilidad de que sean convocados o llamados a otras tareas que sin duda personalmente deben cumplir, porque están en estos momentos asistiendo a procesos donde deben de responder a una serie de cuestionamientos que se les hace”

LUIS ALVA CASTRO. Hoy al Mediodía:

“No lo he pensado. No lo voy a hacer. No voy a convocar al señor Mantilla para asesoramiento o para que trabaje en el ministerio”

En la mañana, deja la puerta abierta a que Mantilla lo asesore. Antes del almuerzo, le canta la canción de Alejandro Sanz y Shakira: Te lo agradezco, pero no.

Toda esta novela montada alrededor de las declaraciones dadas ayer por Agustín Mantilla, en las que señalaba su disposición a colaborar como asesor del Ministro del Interior, nos va mostrando que las contradicciones de opinión frente a este polémico personaje son bastante claras.

Basta ver si no la manera en como César Vásquez Bazán – la peor de las nulidades que Alan puso de Ministro de Economía – culposamente pone un artículo suyo de 2001, donde alaba al ex secretario de AGP, a pesar que ya comenzaban a circular los rumores de su remate en la salita del SIN. Y, claro, resulta más sospechoso que lo cuelgue en el 2006, cuando ya Mantilla había purgado prisión, o que también registre la famosa entrevista al ex Ministro del Interior hecha en la apristona revista PescaPerú, donde Mantilla repite lo que ayer dijo:

“He sido devuelto a la libertad y con humildad y sin rencores me someto a ella. El pueblo aprista me ha perdonado y con él trabajaré para que en el Perú, haya pan con justicia y libertad.

“Ya le dije. Jamás me fui. En el APRA nací y en él moriré: al pie de mi Partido”.

Es claro que Mantilla tiene una agenda dentro de Alfonso Ugarte. Sus declaraciones en las que señala su sacrificio por el partido, sus intentos por limpiar a Alan García en el caso del Frontón (aunque sin evitar caer en contradicciones) y el ya célebre vídeo-mensaje de las “etapas del gobierno” nos muestran a un personaje totalmente desesperado por llegar al poder, mejor dicho, a Alan García.

Ciértamente, algunos líderes parlamentarios del APRA, como Aurelio Pastor, marcan sus claras distancias con Mantilla. Y hacen bien en hacerlo. Sin embargo, parece que ese mismo entusiasmo de deslinde no está en todos en Alfonso Ugarte.

Y no lo está porque los mensajes que da Mantilla son claramente los de un hombre que, aparentemente, sabe demasiado. Y presiona con lo que sabe al Presidente y no deja de coincidir con la línea Mulder del partido, reclamando mayores puestos de trabajo.

Y si bien es cierto (aunque políticamente incorrecto decirlo) que Mantilla ayudó a la creación del GEIN que capturó a Abimael Guzmán, su vídeo con Montesinos recibiendo 30,000 dólares, su aun confusa participación en los sucesos del Frontón, la formación de un grupo paramilitar de militantes apristas bajo su mando y sus no aclaradas cuentas por 3 millones de dólares en Miami, sin duda, lo ponen en la lista de personajes que no quieren estar fuera de la repartición de la torta, pero que no deberían estar ni siquiera en la fiesta de cumpleaños.

No sólo ha comenzado una segunda etapa, sino una descomposición de cosas que creo que no tiene punto de retorno.

MAS SOBRE EL TEMA:
Utero de Marita: La segunda etapa ha comenzado.
Martín Tanaka: Alan García debe hacer un deslinde de Agustín Mantilla.
Gran Combo Club: ¿Oposición interna en el APRA?

VUELVE MANTILLA: LO PEOR DE LOS 80

Para quién le quedaba alguna duda del regreso de Agustín Mantilla, vean estos extractos de las sorprendentes declaraciones recogidas por Perú.21:

Agustín Mantilla asegura que no tienen nada que perdonarle en el Apra y que su encarcelamiento fue un sacrificio que hizo por el partido. “Sigo siendo aprista y espero que algún día pueda regresar al partido”, dijo el ex ministro del primer gobierno de Alan García.

Luego de rendir, por más de cuatro horas, su manifestación ante la jueza María León Yarango en el marco del juicio por la matanza del penal El Frontón, ocurrida durante el primer gobierno de Alan García, el ex dirigente aprista Agustín Mantilla dijo esperar que algún día pueda regresar al partido del que fue expulsado tras haber sido descubierto – en un video – recibiendo dinero de manos de Vladimiro Montesinos.

“Yo fui expulsado del partido pero yo sigo siendo aprista y espero que algún día pueda regresar al partido”, aseveró el ex ministro del primer gobierno aprista, tras remarcar que ningún dirigente tiene nada que perdonarle, pues consideró que su paso por prisión, tras ser condenado por corrupción, fue un “accidente” de la política.

En otro momento, el ex ministro aprista sostuvo que la decisión de Alan García de designar como ministro del Interior a Luis Alva Castro fue acertada, y negó que haya tenido injerencia en esa designación o que se le haya solicitado su participación, como asesor, en ese portafolio.

“No se me ha pedido absolutamente nada. Yo estoy dispuesto a trabajar por el país en cualquier momento. Tengo alguna experiencia en el sector Interior, estoy a disposición pero esa es una decisión que tiene que tomar el ministro (Alva Castro) y el Gobierno”, indicó Mantilla.

En cuanto al temor expresado por la oposición en el sentido de que la designación de Alva Castro implique el inicio de un copamiento de la administración pública por parte de militantes del Apra, Mantilla sostuvo que el partido que ganó las elecciones tiene el derecho de colocar a sus mejores cuadros para ayudar al presidente en su labor de gobernar.

“El presidente fue elegido por el pueblo y los miembros del partido aprista tienen la oportunidad (de participar en el Gobierno) mientras estén calificados para ocupar los cargos necesarios”, comentó Mantilla para luego añadir que los ‘compañeros’ deben tener prioridad para acceder a la función pública siempre y cuando sean mejores que los independientes.

Me vuelvo a preguntar por enésima vez: ¿este era el “Cambio Responsable”?

TOLERANCIA CERO (CON LAS OTRAS OPCIONES)


Cuando leo cosas como las que comentaré a continuación, me pregunto si aún estamos en la Edad Media, o, peor aún, en la época del nazismo.

Creo que muchos hemos compartido la preocupación por la designación de Luis Alva Castro como Ministro del Interior. Su pasado como Ministro de Economía del primer gobierno aprista, su desconocimiento sobre temas de seguridad, su complicada relación pasada con el Presidente de la República y el peligro del copamiento del partido de gobierno en puestos públicos son suficientes síntomas para encontrarnos en alerta frente a lo que sucede en Corpac.

Sin embargo, hay quienes cuestionan a LAC por lo que suponen es una inconducta…

Un blogger de ratonil apodo, pero que responde en el registro civil al nombre de Guillermo Barrientos, cuya intolerancia por la justicia social, los derechos humanos o por lo que, a su criterio, es lo contrario al dogma católico, señaló lo siguiente en su comentario sobre la designación de Alva Castro:

El culpable del aprocalipsis 85-90, Luis Alva Castro, vuelve al gobierno por la puerta grande. Olvidémonos de las dudas sobre su sexualidad (“queridito” incluido), incluso de las sospechas de contubernio con el fujimorismo (se acuerdan de la carátula de Caretas “La Boda del Siglo” Fujimori-Alva Castro?). ¿Ke plan tienen los compañeros con Alva Castro de ministro del Interior?

Mi pregunta es: ¿la opción sexual de una persona es razón suficiente para descalificarla? De haber sido así, Miguel Angel no habría podido pintar una de las obras religiosas más importantes de la historia, los frescos de la Capilla Sixtina, por encargo de dos papas.

Esa misma intolerancia fue la que llevó a que los nazis a perseguir a los homosexuales, a quienes consideraban como inferiores o defectuosos genéticos y a quienes impusieron ponerse un tríangulo rosado invertido para identificarlos, además, claro, de enviarlos a campos de concentración. O al Franquismo español a considerar esta conducta como “peligrosidad social”, por lo que era suceptible de una sanción y de ser enviado a centros de salud mental para su “reeducación”. O como el castrismo cubano, como lo recordarán quienes vieron Fresa y Chocolate.

O, por supuesto, a la proverbial intolerancia de nuestro Cardenal, quien alguna vez dijera que “los homosexuales no están en el plan de Dios”. ¿No que todos somos hijos de Dios?

Si lleváramos esto al extremo, tendríamos que echar a la hoguera todas las obras de Oscar Wilde, los discos de Freddy Mercury o las películas de Pedro Almodovar.

Ya en otras ocasiones esta visión que tiene este personaje ratonil ha sido criticada, con justa razón. El autoritarismo ramplón, el conservadurismo irreflexivo se juntan en este personaje con una apertura de mercado que ni Hayek o Friedman propugnarían. Muestra patente que algunas mentes equivocan liberalismo con conservadurismo, de la manera más patética e intolerante.

Finalmente, volviendo a mi reflexión inicial, creo que poco nos debe importar lo que un político haga o no en su alcoba. Si el Ministro del Interior tiene o no determinada conducta sexual no es algo de nuestra incumbencia. Su trabajo es el que está bajo el escrutinio de sus ciudadanos. Y en eso es en lo que nos concentraremos a la hora de criticarlo o apluadirlo. Lo demás, es mera chismografía barata.

FRITO LAY

Solo en el Perú pueden ocurrir cosas como estas.

El año pasado, Humberto Lay Sun era la nueva revelación de la política peruana. Si bien obtuvo apenas el 4% en las elecciones presidenciales, logró conseguir una importante votación considerando que su partido, Restauración Nacional, es un movimiento político confesional, con base en la comunidad evangélica en la que Lay se desempeñó como Pastor. A ello se sumó el hecho que se obtuvieran dos congresistas por Lima.

Posteriormente, en una competencia con ganador cantado desde la convocatoria a elecciones, obtuvo el segundo lugar en la competencia por la alcaldía de Lima, obteniendo 6 regidores y colocándose como una figura expectante en la política peruana. Asimismo, RN obtuvo la alcaldía de Barranco, en votación bastante apretada.

Sin embargo, desde inicios de año, Restauración Nacional, un partido que se presentaba como la nueva forma honesta de hacer política, se ha deshecho en una serie de acusaciones mutuas de corrupción y malos manejos.

Por un lado, el Secretario General de la agrupación y regidor metropolitano Marcos Morón acusó a Lay de cobrar cupos para obtener puestos en las listas para la alcaldía de Lima. Al mismo tiempo, Lay acusaba a Gino Romero, personero legal de RN, de haber falsificado las firmas de dirigentes del partido – entre ellos, el congresista David Perry – para adulterar actas y tener mayores poderes en el partido, solicitar dinero a candidatos a alcaldes y regidores y fraguar una supuesta sesión del Comité Ejecutivo Nacional.

Posteriormente, según lo que hemos podido ver en la página web de este partido, se el domingo 11 de febrero se realizó una sesión del Comité Ejecutivo Nacional, en la que se apreció, entre otros puntos, lo siguiente:

“4. Como primer punto se aprobó la modificación de la agenda señalada en la convocatoria, en vista de la nueva situación planteada por la acción totalmente infraterna, ilegal y hasta delincuencial de los Secretarios Nacionales mencionados más arriba, que se habían apoderado del local, haciendo ingresar sospechosamente a personas totalmente ajenas al partido, habiendo impedido el ingreso al Presidente del partido y a los Secretarios Nacionales que acudieron para cumplir con la convocatoria que el propio Secretario General había hecho.

5. En vista de este gravísimo hecho, sumado a la serie de denuncias contra algunos de los secretarios mencionados arriba por cobros indebidos, así como las denuncias penales iniciadas por el congresista Ps. David Perry y el Pdte. de RN Ps. Humberto Lay por falsificación de firmas y de documentos entregados al JNE, respectivamente, y al malestar manifestado por muchos dirigentes y militantes de base de Restauración Nacional y de muchos pastores, el CEN reunido, acordó mayoritariamente separar de sus cargos en el Comité Ejecutivo Nacional a los Sres. Marcos Morón, Secretario General, José Luis Collantes, Secretario de Organización, Gino Romero, Secretario de Formación y Capacitación, y Miguel Neumann, Secretario de Cultura“.

Pero los “hermanos separados” (como se diría en jerga evangélica) no han perdido tiempo y ayer comunicaron el paso que habían dado: expulsar a Humberto Lay del partido.

En la conferencia de prensa ofrecida hoy, tanto Marcos Morón como Gino Romero aducen que Lay “fue sorprendido por miembros de serenazgo de San Isidro cuando trasladaba tres computadoras y documentos de suma importancia del local de Restauración Nacional“, hecho presunto que, para estas personas, era la prueba de que se quería ocultar algo con relación a los manejos económicos del partido.

Junto a Lay han sido expulsados Euding Maeshiro (Secretario de Imagen Institucional, regidor metropolitano y autor de la música de “El Ritmo del Chino“), Iván Becerra (quien había asumido la representación legal de la agrupación) y Marco Antonio Valcárcel (Secretario de Movilización).

Hasta el momento, las acusaciones cruzadas y la poca atención que la prensa ha prestado a estos acontecimientos nos impide saber cuál de las dos facciones que intentan controlar Restauración Nacional tiene la razón (si alguna de ellas la tiene). Lo cierto es que, con estas acusaciones de corrupción y malos manejos en su agrupación, Humberto Lay ha desperdiciado el poco, pero importante, capital político que tenía.

Aunque claro, en política peruana, es bien dificil definir cuando un personaje pasa de manera definitiva a la sección de defunciones.

¿COMO ENTENDER EL NOMBRAMIENTO DE ALVA CASTRO?

Ya es un hecho confirmado el nombramiento de Luis Alva Castro como nuevo Ministro del Interior. Y, ad portas de su juramentación, que será al mediodía de hoy, cabe preguntarse que significa su designación, tanto en términos políticos como para lo que representa para su sector.

A primera vista, esto es un triunfo del APRA. La presión ejercida por el sector encabezado por Mauricio Mulder, que tuvo como colofón un comunicado firmado por las bases del partido solicitando mayor presencia en el gobierno, ha rendido sus frutos. Se hacen de uno de los ministerios más importantes, tanto por los problemas que tiene que enfrentar, como por el control político que se puede tener desde dicha cartera.

De otro lado, no deja de sorprender la designación de Alva Castro. Es, sin duda, uno de los hombres con mayor experiencia dentro del Partido y orgánicamente, uno de los pocos personajes con ideas hayistas nítidas dentro de Alfonso Ugarte.

Pero no debe olvidarse que Alva Castro ya tuvo cargos importantes en el primer gobierno aprista: fue Primer Ministro y Ministro de Economía entre 1985 y 1987, cargo desde los cuales impulsó la conocida “solución heterodoxa”, cuyos resultados ya comenzaban a hacer agua cuando estaba aún fresca la tinta de su carta de renuncia.

El dirigente trujillano, además, fue parte de la oposición interna a García dentro del APRA en los últimos años de su gobierno. Fue nombrado Secretario General y fue candidato presidencial en 1990. La mayoría de analistas políticos sostienen que AGP no hizo absolutamente nada por apoyarlo, por temor a que le surgiera un rival dentro de su agrupación. García evitó ese peligro, pero a cambio, apoyó a un oscuro ingeniero agrónomo cuyo gobierno tuvo un desenlace que es por todos conocido. De ahí en adelante, Alva Castro ha tenido un perfil bastante bajo dentro del partido y su tarea parlamentaria se ha concentrado en los sectores económicos y presupuestales, así como en la edición de libros destinados a continuar con el legado de Haya de la Torre.

Pero, más allá del nombramiento político que supone esta elección, ¿qué representa para el sector Interior? ¿Hay una nueva agenda en curso? Al parecer no, y es que Alva Castro no ha tenido mayor contacto con este sector, ni el APRA tiene una política integral de seguridad ciudadana, reforma de la Policía Nacional, reforma administrativa o mejora de los mecanismos de control dentro de las compras y adquisiciones dentro de un Ministerio donde la corrupción campea. Es decir, los cambios de fondo seguirán engavetados en algún escritorio en Corpac.

La segunda etapa ha comenzado, compañeros.

MAS SOBRE EL TEMA:
Perú.21: ¿Cuál debe ser la agenda del Ministerio del Interior?
Utero de Marita: El laberinto de Mazzetti.
Archivo del Tercer Piso: Una renuncia anunciada y los cambios en Interior.
Susana Villarán: Se cumple la profecía de Mantilla.
Victor Andrés García Belaúnde: Comenzó el copamiento aprista.
Beatriz Merino: Nuevo Ministro del Interior debe garantizar seguridad ciudadana.
Fernando Rospigliosi: Designación de Alva Castro demuestra carencia de cuadros en el APRA.
Javier Bedoya de Vivanco: Alva Castro se “quemará políticamente”.

¿PARA QUE ESCRIBO YO ENTONCES?

Ayer domingo, en su habitual columna en Perú.21, Alonso Alegría expresaba su perplejidad sobre los blogs, medio que parece haber descubierto y ejercido sobre el una extraña fascinación.

Claro, el artículo tiene como centro a los ya conocidos blogs literarios y a su vocación por ganar quince minutos de fama gratuita, sea con algún comentario que demuestre gran lucidez o un mayor peso a su fama, o con epítetos que serían el diagnóstico perfecto para un médico sobre la sanidad hepática de sus autores.

Sin embargo, el texto de Alegría no dejaba de motivarme la pregunta que es el título de este post. E intentaré hacer una respuesta. Esto no es una declaración de principios, pero ya que el texto me motivó el bichito de hacer la introspección sobre los motivos que me motivan a tener un espacio como este y las razones por las cuales toco los temas que toco.

Si hay algo que ha ejercido sobre mi una extraña fascinación es el periodismo. Curiosamente, siempre lo tuve como opción de futuro ejercicio profesional, pero nunca terminé por decantarme a estudiarlo como carrera. ¿Razones? La fundamental es que el Derecho terminó ganándome espacio, acción, vocación y, sobre todo, pasión, que es algo que toda profesión en la que nos involucremos debe motivar. Pero ello no dejó que toda buena crónica, reportaje o escrito elaborado por un periodista o por un estudiante de dicha carrera no dejara de caer en mis manos y volviera, de cuando en cuando, a despertar dicha inquietud.

Y sí, los blogs no son periodismo, pero para mí se ha convertido en una importante herramienta de difusión de ideas y opiniones. Cosas o temas que no encontramos necesariamente – o de manera muy escondida – en los medios de comunicación convencionales se tratan aquí de manera totalmente libre y espontánea.

Ahora, el tema. ¿Por qué política y sociedad como temas de este espacio? Creo haberlo comentado hace un par de semanas. Mi formación en todos los espacios en los que estado me han provocado una relación de amor-odio con mi país. Quiero que le vaya bien, hago alguna recomendación por allí para que las cosas funcionen (no como dueño de la verdad, pues creo no serlo y aun hay mucho por aprender), pero a la vez me genera la misma cólera que a cualquier persona le generaría que, a pesar de todos los intentos por llamar la atención o por ser alguien mejor, aquella persona que nos interesa de manera especial no nos da absoluta pelota, e incluso, nos maltrata y seguimos allí, fieles al castigo.

Esa misma sensación me da el Perú, y es la que provoca que buena parte de los comentarios que vierta por aquí tengan un tono catárquico, de indignación saludable (mi abuelo siempre me decía, “que nunca cese tu capacidad de indignarte”) o de rabia incontenida.

¿Algo de ego hay en esto? Creo que mentirìa al decir que no. De hecho que se siente bien cuando se reconoce que este pequeño y diminuto espacio sirve de algo, como desfogue de ideas, como artículación de opinión, o para que simplemente te distraigas leyendo la novela por capítulos llamada Perú.

Finalmente y, aqui se me sale la vocación docente aun no puesta sobre la mesa, está la manifiesta y abierta opción por proporcionar datos escondidos o hilar un relato que, a la vez que retratar una escena o un problema, sea didáctico para quien lo lee, que le deje alguito más y, si se puede, las ganas de seguir leyendo e investigando.

En suma, simple y llanamente, una expresión ciudadana como cualquier otra. Allí está. Tómenla o déjenla. Es gratis, solo les cuesta la luz, la conexión a Internet o la hora en la cabina de turno.

Y ahora, volvemos a nuestra programación habitual.

ALDO, EL RACISTA

Anteriormente Aldo Mariátegui ya ha dado muestra que precisamente no es un fan de la igualdad entre los seres humanos. El calificativo de “electarado” con el que identificó al votante de Ollanta Humala, o compartir la teoría – hecha con animus jocandi – de Jaime Bayly sobre la falta de oxígeno de los votantes andinos que marcaron la Olla en las últimas elecciones presidenciales.

Ciertamente, quien escribe no votó por Humala e hice abiertas mis discrepancias con lo que parecía una alternativa que nos llevaría a perder lo avanzado tanto en términos democráticos como económicos. Pero nunca se vertió en este espacio alguna de las expresiones dadas por el director de Correo, conocido por su tendencia a soltar epítetos como un entrenador de fútbol suelta improperios en un partido que su equipo va perdiendo.

Pero Aldo no aprende, a pesar del encontrón (con final apaciguado) que tuvo recientemente con Gustavo Gorriti.

El jueves, Mariátegui se pronunció sobre la propuesta del presidente regional del Cusco, Hugo Gonzáles Sayán, para elevar los precios de los boletos de ingreso a Macchu Picchu a 100 dólares para los turistas extranjeros, medida propuesta para que los municipios de la zona tengan mayores ingresos.

Si bien la medida puede tener toda la buena intención del mundo, creo que el sentido común nos dice que elevarla a un precio tan caro espantaría el turismo antes que incentivarlo. (Recomiendo leer los interesantes argumentos de Silvio Rendón, de Gran Combo Club, sobre este tema).

Pero Aldo, lejos de exponer argumentos – salvo por ejemplos sobre Egipto bastante ilustrativos – se mandó al final con lo siguiente (pedimos disculpas a los lectores y lectoras que se puedan ofender con las expresiones vertidas, no son “fallas de origen”, así escribe Mariátegui:

“Bloqueen trenes, asalten turistas, cóbrenles US$100 por entrar a Machu Picchu… Síganla cagando, mis estimados cusqueños, síganla cagando. Después se quejan. Sean más prácticos en lugar de alucinarse romanos frente al resto de peruanos y odiar/envidiar a los limeños, dejen de hacer el ridículo con esa bandera gay, de no tratar de cambiar el presente y sólo sobrevivir de recuerdos, de ruinas (y vaya uno a saber si muchos de los más chauvinistas son descendientes de los incas, que en el Perú ha habido mucho movimiento de población, guerras, etc…) y de rencores, como esos “guías de turistas” que distorsionan la historia y sólo destilan veneno contra los españoles al hablar, llegando a insolencias extremas contra los pobres peninsulares que sólo vienen a visitarnos, compartir nuestra cultura y pasar un buen rato.

A esos imbéciles les he escuchado cada cosa delante de los turistas españoles que he sentido vergüenza ajena y aplaudo la paciencia de éstos, que simplemente les sonríen, compasivos…”

Varias preguntas son necesarias:

1. Si hay tantos argumentos a favor de tu posición, ¿por qué insultar con argumentos hispanistas y racistas? ¿No terminas victimizando a tus atacados?

2. ¿Por qué la mirada de “soy yo el occidental que les va a enseñar a estos salvajes a portarse como es debido”? Yo le he escuchado cosas sensatas a Mariátegui en un reportaje sobre el Operativo Empleada Audaz, en contra de la discriminación y de miradas como esta, que incentivan la llegada de Humalas a Palacio. Pero parece que el periodista no predica con el ejemplo.

3. Finalmente, sigo sin entender, ¿por qué nuestros periodistas de derecha en su mayoría tienen esta mirada hacia los que no viven en Lima?

OBISPUM NOVARUM NECESITAMUS

Vía su radio favorita, RPP, el Cardenal dio las siguientes declaraciones, que recojemos de Perú.21:

El cardenal Juan Luis Cipriani saludó y “rindió homenaje” al vicepresidente Luis Giampietri y al ex ministro del Interior Fernando Dianderas, de quienes dijo que son permanentemente acosados por el Poder Judicial.

A través de su programa “Diálogos de Fe”, el sacerdote católico señaló que el país no puede mejorar si en nuestro sistema judicial persisten los abusos por negociaciones políticas y la cultura del lobby.

“Cuando el odio, la venganza y la arbitrariedad aparecen con frecuencia en las sentencias e investigaciones, la justicia se va a la deriva” señaló Cipriani antes de concluir su mensaje, tras lo cual saludó y brindó su apoyo ‘moral’ a estos dos cuestionados personajes.

Cabe resaltar que Fernando Dianderas afronta un proceso por supuesto enriquecimiento ilícito. Giampietri, actual primer vicepresidente de la República, está implicado en el caso de la matanza de El Frontón en 1986.

Con todo el respeto que me merece su investidura, ¿por qué no le rinde homenaje a las víctimas de la violencia en Ayacucho, a las que nunca amparó durante su trabajo pastoral? Debieran ser ellas las que merecen un desagravio y no dos personajes seriamente cuestionados por su actuación pública. ¿O sólo porque son sus amigos los defiende?

UNA RENUNCIA ANUNCIADA Y LOS CAMBIOS EN INTERIOR

La salida de Pilar Mazzetti era sólo cuestión de tiempo.

El escandaloso tema de la compra de patrulleros, confundido entre la inoperancia de su equipo de licitaciones, la defensa y posterior despido de los funcionarios involucrados, la velocidad por hacer gasto público debido al shock de inversiones y el costo político que este tema le ocasionó al gobierno, eran hechos más que suficientes para que la Ministra del Interior asumiera el costo político que le correspondía en este caso.

Sin embargo, esta renuncia – disfrazada de puesta a disposición del cargo – le ha costado más al gobierno de lo que pensaba.

Por un lado, ha quedado evidente que no se tiene mucha pericia en el gasto público, cuestión que puede ser aprovechada por quienes defienden que la empresa privada se encargue de lo que el Estado “no puede hacer”, en lugar de capacitar a los funcionarios estatales en gestión pública y criterios mínimos de manejo administrativo.

Por otro lado, la salida ha sido lo más diferida posible, lo que ha aumentó el riesgo de desgaste sobre el gabinete encabezado por Jorge del Castillo. Al mismo tiempo, las contradicciones que existían en el APRA sobre la permanencia de Mazzetti – a quien defendían un día y a la mañana siguiente la llevaban a una interpelación que hubiera terminado en una censura – demuestra que la pugna de poder y de apetitos particulares se encuentra a la hora del día.

Pero, una vez superado este capítulo y definido su reemplazante (roguemos al Señor que, sea hombre o mujer, sea una persona honesta, competente y con vocación de reforma) el gobierno deberá pensar en hacer serios cambios en una cartera que es mucho más compleja que la seguridad ciudadana o la Policía.

Es necesario reformar el Sector Interior por completo.

La última crisis que hemos vivido en estas semanas nos demuestra que el problema de este sector no se encuentra sólo en la Policía Nacional y que los cambios deberían comenzar por dotar a este Ministerio por mecanismos de transparencia necesarios – comenzando por un portal electrónico amigable y fácil de manejar – y una gerencia moderna. Ello es parte de la tan anunciada reforma del Estado.

En segundo lugar, debemos notar que el Ministerio tiene a su cargo varias funciones: la prevención de conflictos sociales a través de la Dirección de Gobierno Interior (convertida casi siempre en el lugar donde se colocan a los operadores políticos de los gobiernos de turno), la supervisión y autorización de sorteos y rifas, la defensa civil frente a desastres naturales a través del INDECI y todo lo concerniente a migraciones y naturalización. ¿Qué tan bien están funcionando estas entidades que dependen del sector? ¿Están vacunadas contra la corrupción, sea ésta grande o pequeña? Son temas que el Ministro deberá tener en cuenta.

Finalmente, no descuidar la reforma policial y la mejora de la seguridad ciudadana.

Los últimos reportes sobre el escalafón policial nos demuestran que la pirámide jerárquica ha vuelto a engordar en lo correspondiente a generales y coroneles, justamente en la cúspide, donde no debiera haber mayores aumentos sino tenderse a una disminución. Este es un síntoma que lo avanzado durante las gestiones ministeriales de Fernando Rospigliosi y Gino Costa ha retrocedido en términos alarmantes.

Y en cuanto a seguridad ciudadana, la tendencia debiera ser, como primeros pasos, a tener mapas del delito en cada ciudad del país, políticas de prevención hacia la delincuencia juvenil y mejorar la interconexión entre las comisarías. Aquí hay una prioridad de gasto mayor a la de comprar patrulleros, que el sector Interior debiera tomar en cuenta.

Ojalá el gobierno tenga la sabiduría suficiente para elegir a un buen reemplazante de Pilar Mazzetti y el nuevo titular del sector cuente con un equipo competente y, sobre todo, con la vocación reformista que no tuvo su antecesora.