CVR: LAS CUENTAS CLARAS (3)

TERCER ACTO: UNA DENUNCIA REBATIBLE

El diario La Primera, dirigido por el periodista Juan Carlos Tafur, publicó el día de hoy una denuncia sobre el manejo económico de la CVR y que motivó incluso la primera plana del medio en cuestión.

El reportaje, firmado por la periodista Milagros Rumiche, se basa en un Informe del Organo de Control Interno de la Presidencia del Consejo de Ministros, entidad de la que dependía la CVR. De acuerdo a este informe, se detectaron deficiencias administrativas en la documentación que sustenta los gastos por tres millones 460 mil soles que le fueron entregados por el FEDADOI, las cuales fueron consignadas en el oficio 003-2005-2-0581.

Sin embargo, mala noticia para quienes creían que con esto se acababa la CVR, la Comisión no tuvo ningún mal manejo económico.

En primer lugar, la CVR no manejó directamente sus fondos. La Presidencia del Consejo de Ministros firmó un convenio con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para administrar los fondos destinados a la CVR bajo el proyecto “Apoyo a la Comisión de la Verdad y Reconciliación”. El PNUD brindó servicios de administración y auditoría permanente para el uso correcto de dichos recursos. Todo gasto era reportado al PNUD, desde los viajes para la realización de audiencias públicas hasta la compra de útiles de escritorio.

Por estar dentro de este régimen de administración, la CVR estaba sometida a las normas establecidas en los procedimientos del PNUD, aprobados por Naciones Unidas, los que cumplen con los más altos estándares de calidad en la administración y control del gasto.

En segundo lugar, a pesar de no estar obligada por la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, la Comisión de la Verdad y Reconciliación publicó en su página web sus cuadros de fuentes de financiamiento, personal, presupuesto y metas globales y un cuadro comparativo frente a organismos similares en el mundo.

En tercer lugar, con relación a la denuncia concreta, ésta se basa en un informe parcial de la PCM sobre el destino de los fondos del FEDADOI. Sin embargo, estas observaciones fueron oportunamente levantadas, tal como lo demuestran los documentos que han sido entregados a la prensa y que, sin duda, serán materia de comentario durante las próximas horas.

Finalmente, la CVR fue materia de una auditoria – a su petición – efectuada por la empresa KPMG, de reconocida trayectoria en el Perú y en el extranjero. La auditoría señaló, claramente, que los ingresos y egresos de la Comisión fueron claros y que no se encuentra ninguna irregularidad en los balances y documentos presentados para su examen.

En suma, el manejo de los recursos destinados a las labores de la Comisión de la Verdad y Reconciliación fue claro y transparente.

¿POR QUÉ MATAR AL MENSAJERO? (A MANERA DE CONCLUSION):

No es la primera vez que se intenta desprestigiar a la CVR o a sus miembros. Desde el inicio de su trabajo, en momentos previos y posteriores a la entrega del Informe Final y cada vez que se acerca el aniversario de la presentación de su trabajo (28 de agosto de 2003) llueven la andanada de críticas sobre la CVR, su trabajo y sus integrantes.

Lo curioso es que, como lo hemos señalado en otras oportunidades, los argumentos esgrimidos apuntan a falsedades, prejuicios y cuestiones que nunca se señalaron en el Informe Final: “la CVR es pro senderista”, mientras que la CVR condenó a SL, señaló que fue el principal responsable de lo que ocurrió en esos años y el principal perpetrador de violaciones a los derechos humanos. “La CVR quiere tumbarse a las Fuerzas Armadas”, mientras que se reconocía el heroismo de quienes lo merecían y se procuraba que los militares no incurran nunca más en los errores del pasado. “La CVR infló la cifra de víctimas”, cuando la cifra que se manejaba era a todas luces inexacta. “La Comisión es izquierdista”, cuando uno de los sectores que queda peor parado en el Informe Final es la izquierda peruana, por su falta de deslinde a tiempo frente a los métodos violentos empleados por SL y el MRTA. Como dijo Rosa María Palacios en su oportunidad: ¿dónde dice lo que supuestamente dice?

La pregunta que debemos hacernos es: ¿cuántos de los detractores de la CVR han leído el Informe Final o, al menos, su versión abreviada?

La idea es matar al mensajero. ¿Por qué? Intento una respuesta:
– Cipriani: Porque se recuerda que sus declaraciones y acciones no se condicen con la conducta esperable de un hombre de iglesia.
– Rey, Barba, Giampietri, Lourdes Alcorta: Porque, en el fondo, consideran que lo que se hizo en términos militares estuvo bien y los terroristas – o cualquiera que en su limitado sentido común pudiera ser sospechoso de serlo – estaban bien muertos. Además, en el caso de Rey fue ignominiosa su voto en pro de la ley de amnistía y de Giampietri se sabe que afronta cargos pendientes por lo del Frontón.
– Aldo Mariátegui y sus amigos de Expreso: Porque desde su perspectiva, calificada por Pedro Salinas como “derecha de Altamira”, todo lo que le suene a “social” o a “progre” debe ser destruido.
– Casi toda la clase política y empresarial: Porque el Informe Final les recuerda que mucho de responsabilidad tienen en lo que nos ocurrió como sociedad. Claro, es fácil decir que SL era una horda de fanáticos – que lo eran – pero también lo es ignorar que había un caldo de cultivo de la violencia y que los gobiernos no supieron defender los derechos de la población. Ojo, el silencio de García sobre derechos humanos en su mensaje nos dice a las claras de su poco compromiso con el tema.
– Fujimori y sus seguidores: Salvar de la cárcel a su líder, quien afronta un proceso de extradición por violaciones a los derechos humanos.
– Y, en general, porque la CVR les recuerda que no vivimos en Disneylandia, que vivimos en una sociedad escindida, con un amplio sector de la población reclamando por menos exclusión, menos discriminación y una democracia que los incluya y pueda satisfacer sus necesidades básicas.

¿Por matar al mensajero, acallarán lo que el país, a los ojos de todos, nos señala?

UPDATE:
Carlín editorializa el tema Cipriani
La República: La CVR presenta pruebas de que no se presentaron malos manejos
El Útero de Marita: La CVR en la fosa común
Agencia Perú.com: Del Castillo repite lugares comunes
Bambarén: Cipriani no representa la voz de la Iglesia Católica.

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CVR: LAS CUENTAS CLARAS (2)

SEGUNDO ACTO: REMEZON EN LA CATEDRAL

Que Juan Luis Cipriani es un personaje polémico, no hay ninguna duda. Lo confirmó el día viernes 28 de julio, en plena misa de Acción de Gracias por el 185 aniversario de la independencia nacional. Ese día, Cipriani, en la última ceremonia oficial de Alejandro Toledo, dijo lo siguiente sobre la CVR:

De manera muy respetuosa y, al mismo tiempo muy clara (quiero) dejar muy clara mi posición en la historia ante dos hechos, el primero de ellos mi rechazo a gran ‘parte de los juicios emitidos por la CVR, por un lado especialmente a aquellos que hacen referencia a la actuación pastoral en las iglesias locales de Huancavelica, Apurímac y Ayacucho a las que rindo mi homenaje por los durísimos años que les tocó vivir y que de una manera injusta la CVR ha enjuiciado muy negativamente. ¡A mis hermanos de la sierra central mi cercanía y apoyo!

Y a esta declaración se sumó otra en la misma homilía, donde señaló que la Comisión había “maltratado” a las Fuerzas Armadas, Policiales y a los Comités de Autodefensa (ronderos).

Comencemos por este último punto. Como lo hemos consignado ya en otro comentario previo, lo que la CVR dijo sobre las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional fue lo siguiente:
– El Estado tenía derecho a utilizar a sus Fuerzas Armadas y Policiales y declarar estados de emergencia, instituciones consideradas por la Constitución como garantías de protección frente a situaciones de grave riesgo. Sin embargo, la Comisión critica y deplora que los gobiernos que decidieron utilizar estos instrumentos e instituciones no tomaran las previsiones para impedir las violaciones de los derechos fundamentales de la población.
– Se reconoce la sacrificada labor que militares y policías tuvieron durante los años de violencia, rindiendo homenaje a los miembros de las Fuerzas Armadas y Policiales que murieron o quedaron discapacitados en cumplimiento de su deber.
– El orden democrático a defender era aquel que aseguraba el derecho a la vida y la dignidad de todos, hecho que no fue entendido por todos los responsables de conducir y ejecutar las acciones de defensa del Estado. Por ello, la CVR encontró, en el transcurso de sus investigaciones y de acuerdo a las normas internacionales sobre derechos humanos que, en ciertos lugares y periodos de tiempo, las Fuerzas Armadas cometieron violaciones sistemáticas y/o generalizadas contra los derechos humanos y, además, existen fundamentos para señalar la comisión de delitos de lesa humanidad por parte de algunos miembros de las instituciones castrenses.
– Esta dolorosa tarea no fue emprendida con el ánimo de perjudicar a las Fuerzas Armadas. Por el contrario, el espíritu de trabajo de la CVR implicó el relato y caracterización de las violaciones a los derechos humanos cometidas por las fuerzas del orden, con el fin de evitar que se comentan acciones que no contribuyan a mejorar su accionar práctico frente a cualquier forma de subversión o terrorismo y a respetar la democracia y el Estado de Derecho.

Sobre los Comités de Autodefensa (CAD), la CVR mencionó que los campesinos tenían el derecho a defenderse en el contexto excepcional planteado por la agresión de Sendero Luminoso, formándose los CAD, organizaciones que fueron un factor muy importante en el desenlace del conflicto y en la victoria final contra la subversión. Resalta, asimismo, que no se convirtieron en sicarios del narcotráfico ni se involucraron en otras actividades ilícitas, señalándose, además, que el Estado tiene una deuda pendiente con los ronderos. Sin embargo, no deja de mencionarse que, en ocasiones, resultaron responsables de crímenes que deben ser sancionados.

Vayamos ahora a lo que tanto molesta al Cardenal. El recordatorio de su actuación y declaraciones como Obispo Auxiliar y luego como Arzobispo de Ayacucho durante los años de violencia. Para ser sinceros, se reconoce como positiva la labor de Cipriani como mediador durante la toma de rehenes en la residencia del embajador del Japón en Lima, e incluso se consignan los comunicados y declaraciones donde el ahora Cardenal se lamentaba por no haber llegado a una solución pacífica a dicha crisis (Ver IF CVR, Tomo III, páginas 397 y 398).

Sin embargo, Cipriani fue a contracorriente de las acciones y declaraciones de la Iglesia Católica durante los años de violencia – y, además, de lo señalado por el evangelio sobre el amor al prójimo y la solidaridad – con las siguientes acciones y declaraciones:
– En la puerta del arzobispado de Ayacucho existía una pizarra que decía “No se aceptan reclamos sobre derechos humanos”. Tampoco protestó contra las masacres que hacía Sendero Luminoso ni acudió en auxilio de las víctimas.
– Cipriani participó en el Consejo de Coordinación para el desarrollo de Ayacucho, liderado por el jefe del Comando Político Militar, entidad que tenía mucho peso para el nombramiento de personas.
– En 1990 boicoteó el trabajo de la Oficina Arquidiocesana de Acción Social de Ayacucho (OOASA). Esta oficina realizaba labores de asistencia humanitaria y a las víctimas de la violencia y sus familiares. Cipriani quería una Iglesia centrada en el culto y la oración, en desmedro de la promoción social. Cabe mencionar que, luego de su cierre, los archivos de OOASA fueron quemados.
– Marzo de 1991: “Mientras no afirmemos con claridad que los derechos humanos no son unos valores absolutos intocables, sino que están permanentemente sometidos a los límites que les señalen unos deberes humanos, es imposible afrontar con eficiencia los males que padecemos, especialmente la inmoralidad en las funciones públicas y el terrorismo. Digámoslo de forma sintética: la mayoría de instituciones llamadas de “defensa de los derechos humanos” son tapaderas de rabo de movimientos políticos, casi siempre de tipo marxista y maoísta”.
– Agosto de 1991: “La Iglesia hace menos, y no más, por la paz, si abandona su propia esfera de fe, educación, consejo, oración y amor y se transforma en una organización política”.
– Mayo de 1992, a propósito de la venida de la misión de la OEA, a raíz del golpe de estado del 5 de abril: “aprecio y respeto la misión de la OEA en nuestro país. Sin embargo, debo afirmar que los problemas políticos del Perú los resuelven los peruanos”.
– Octubre de 1992, durante la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Santo Domingo, Cipriani se manifestó a favor de aplicar la pena de muerte a Abimael Guzmán. La Conferencia Episcopal Peruana, en marzo de 1993, respondió a estas declaraciones con el mensaje “Por una sociedad más justa y solidaria”, donde señala que toda violación a los Derechos Humanos contradice el Plan de Dios y es pecado y que, al proclamar el evangelio, se invoca la raíz profunda de los derechos humanos. Se insiste, además, en el tema de la defensa de la vida.
– 27 de julio de 1993: Cipriani señaló, sobre la inclusión de la pena de muerte en la Constitución de 1993: “No podemos permitir que por el miedo, temor y cobardía de unos cuantos el país no apruebe la pena de muerte. No podemos temblar de miedo. El mundo cambia día a día y no a favor de los cobardes”. El Cardenal Juan Landázuri respondió: “El señor dice: yo no quiero la muerte del pecador sino que se convierta y viva”.
– 10 de diciembre de 1993 – paradójicamente, Día Internacional de los Derechos Humanos -, sobre el caso La Cantuta: “El caso La Cantuta está siendo utilizado políticamente y bajo el pretexto de la defensa de los derechos humanos se está dando el último intento de atropellar la libertad del pueblo peruano”.
– 14 de abril de 1994. Entrevista en Caretas. Consignamos dos de sus declaraciones: “En un contexto violento como el de Ayacucho, las muertes, desapariciones y abusos son parte de la guerra. Los defensores de los Derechos Humanos le llamarán guerra sucia. Yo creo que las Fuerzas Armadas tuvieron que utilizar estos mecanismos para conocer cómo y donde ocurrían estos asuntos. Y cuando se utilizaron estos medios, naturalmente hubo muertos de un lado y otro” “He salido al frente de los pobres y de los que han masacrado esta ciudad. Y durante ese trajín no he visto a los de la Coordinadora de Derechos Humanos, esa cojudez
– 18 de junio de 1995: Cipriani respaldó la ley de amnistía como una decisión política apropiada para lograr la paz interna “porque es necesario perdonar para alcanzar la reconciliación”.
– 11 de noviembre de 1997: Criticó a Mario Vargas Llosa por señalar que en el Perú se vivía una dictadura solapada, lo que daba una imagen “profundamente negativa” en el exterior.

¿Estas son cojudeces, Monseñor Cipriani?

CVR: LAS CUENTAS CLARAS (1)

Postergo por un día la imprescindible reflexión sobre el mensaje inaugural de Alan García para pasar a comentar una serie de sucesos relacionados con la Comisión de la Verdad y Reconciliación, contra la cual, nuevamente, han comenzado a circular ataques y publicaciones periodísticas que intentan “matar al mensajero” para ignorar el mensaje.

PRIMER ACTO: TERGIVERSANDO LAS CIFRAS DE VICTIMAS:

La nueva campaña comenzó hace unas 2 semanas. Agustín Haya de la Torre, miembro del APRA y encargado de la Comisión de Transferencia de la Presidencia del Consejo de Ministros, señaló al diario Correo, con todo el desparpajo del mundo, que solo existían 13,218 víctimas de los años de violencia. Para concluir con tan lamentable intervención, Haya señaló que ese sería el número de víctimas que el gobierno entrante utilizará para otorgar reparaciones a las víctimas del conflicto.

En agosto de 2003, inmediatamente después de la entrega del Informe Final de la CVR, se desató un debate sobre el estimado del número de víctimas. La Comisión estimó que la cifra más probable de víctimas fatales de la violencia fue de 69,280 personas, las cuales superan el número de pérdidas humanas de todas las guerras externas e internas sufridas por nuestro país durante toda su vida independiente. Inmediatamente, muchas voces expresaron su extrañeza o protesta, pues la cifra de víctimas manejada por la opinión pública hasta la salida del Informe Final fluctuaba entre 25,000 y 30,000 víctimas.

(Es decir, Haya ni siquiera manejaba las cifras que la mayor parte de la clase política acepta, comenzando por sus compañeros de partido).

La cifra de 30,000 víctimas manejada comúnmente por la opinión pública fue producto del cálculo realizado por la Comisión Especial del Senado para la Pacificación, en 1988, basado sólo en las noticias periodísticas aparecidas sobre acciones terroristas o violaciones a los derechos humanos, el cual fue actualizado año tras año. Esta base de estimación de cifras era, a todas luces, incompleta, toda vez que no todos los medios periodísticos (incluyendo los de provincias) no pudieron llegar a los rincones más alejados del país, que fueron los más afectados por la violencia.

Asimismo, debe tenerse en cuenta que, como producto de la pobreza y de la violencia más de 2 millones de peruanos se encuentran indocumentados, sea porque nunca fueron inscritos en el registro civil correspondiente, no obtuvieron el respectivo documento de identidad o los registros fueron destruidos por la acción de Sendero Luminoso. Tomando en cuenta que buena parte de las víctimas provinieron del sector más pobre y marginado de nuestra sociedad, era necesario tener un nuevo cálculo de muertos y desaparecidos durante los años de violencia.

Carlos Iván Degregorí, ex miembro de la CVR, rebatió las declaraciones del veterano político, en un artículo de Perú.21, cuyos argumentos centrales reproducimos a continuación:

Las 13 mil víctimas a las que se refiere Haya son solo las víctimas identificadas con nombre y dos apellidos a partir de los 17 mil testimonios que recogió la CVR. Esta cifra no incluye las víctimas registradas por otras fuentes como el Ministerio de Defensa, el Ministerio del Interior, la Defensoría del Pueblo, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, la Cruz Roja y la Comisión Episcopal de Acción Social, todas ellas con nombre y apellidos.

Con ellas, y descartando duplicados, el número de víctimas identificadas se eleva a 24,692. Sin ellas, Haya está ignorando los 565 policías y los 1,471 miembros de las FF.AA. asesinados por Sendero Luminoso, en listas que fueron entregadas a la CVR por el Ministerio del Interior y el de Defensa. Su cifra borra también de la memoria histórica a centenares de víctimas o mártires apristas, para usar la terminología oficial de su partido, muchas de las cuales no constan en los testimonios recogidos por la CVR, pero sí en los registros que el APRA mostró a la CVR.

Más aun si a esas 24,692 mil víctimas plenamente identificadas les sumamos las que fueron recogidas por la CVR con nombre y un solo apellido, además de otros datos como fecha de nacimiento o nombre de los padres, la cifra sube a 35 mil. Para ser escrupulosamente cuidadosos, las proyecciones de la CVR se hicieron sin contar a estas últimas.

Complemento lo que dijo Degregori con lo señalado por la CVR en su Informe Final:

Los institutos armados y el Ministerio del Interior han proporcionado a la CVR las listas de las bajas que sufrieron las fuerzas del orden en el combate contra la subversión armada a lo largo del periodo investigado. De acuerdo con esta información murieron 16,74 miembros de las fuerzas del orden en actos de servicio en zonas de emergencia o en combates contra elementos subversivos entre 1980 y el año 2000. Esta cifra equivale al 7% del total de víctimas fatales reportadas en los testimonios analizados por la CVR. (IF CVR, Tomo I, página 196)

Y en un pie de página se señala lo siguiente:

Salvo el caso de algunos familiares de miembros de las fuerzas policiales caídos en combate contra la subversión, a pesar de las campañas de difusión del trabajo de la CVR, se recibieron muy pocos testimonios sobre víctimas de institutos castrenses. La información sobre estas bajas fue proporcionada directamente por los institutos armados. (IF CVR, Tomo I, página 196, pie de página 50)

Es decir, Haya, siendo más papista que el propio Benedicto XVI, iba a eliminar de su cifra de víctimas a los héroes militares de la lucha contra la subversión. Es decir, ni Giampietri le iba a creer.

Para sustentar esta cifra inexacta, Haya se basó en un informe elaborado por Daniel Manrique Vallier, quien fue parte del equipo responsable de elaborar la estadística de muertos y desaparecidos para la CVR. Lo que hizo Manrique, en realidad (tal como se consigna en la carta que pueden revisar al final de este post) fue elaborar una base de datos que sirvieran de insumos para un Registro Nacional de Víctimas de la violencia política. Su objeto, por tanto, no era estimar el número total de víctimas, sino hacer un cálculo para un trabajo hecho para la Agencia Peruana de Cooperación Internacional, cuyo destino era verificar las dificultades que tendría la implementación del registro de víctimas.

Como señala Manrique en su carta, “Lo que se me pidió fue crear una lista de víctimas del conflicto armado interno que pudiera servir como modelo e insumo base para crear un registro nacional de víctimas con miras a iniciar el proceso de reparaciones, usando exclusivamente la información de los testimonios que fueron directamente recopilados por la CVR entre noviembre del 2001 y febrero del 2003. Dado el propósito de la lista, sólo incluí en ella a las personas que reunieran los siguientes requisitos: Nombre, Apellido Paterno, Apellido Materno y detalles con cierto nivel de precisión sobre la fecha y lugar de los hechos que ocasionaron su muerte, por lo que se trata de un listado claramente incompleto”.

Para realizar el nuevo cálculo, se tomaron en cuenta bases de datos recogidas por tres fuentes principales: la Defensoría del Pueblo, las organizaciones no gubernamentales de defensa de los derechos humanos y la propia Comisión de la Verdad y Reconciliación. Compatibilizando los datos que se obtuvieron de estas tres fuentes, se aplicó el método estadístico denominado Estimación de Múltiples Sistemas, que fuera utilizado para calcular el número de víctimas en los conflictos internos vividos en Guatemala (1954 – 1996) y Kosovo (1999).

¿Haya o no haya, Haya será?

ENLACES:
El Morsa publica la carta de Daniel Manrique
La respuesta de Carlos Iván Degregori en Perú.21

28 DE JULIO: 10 PENSAMIENTOS

Para que lo lean antes o después del mensaje. Acompañados de pisco, inca kola o una buena cerveza. Al ritmo de Eva Ayllón, Susana Baca, Dina Paucar o Pedro Suarez-Vertiz. Luego de comer arroz con pato, papa a la huancaina, un cevichito o un pollo a la brasa.

10 pensamientos sobre el Perú, en el día de la Patria.

Feliz 28. Somos libres, seamoslo siempre.

JORGE BASADRE Y LA PROMESA DE LA VIDA PERUANA

Los tres grandes enemigos del porvenir mejor son los Podridos, los Congelados y los Incendiados. Los Podridos han prostituido y prostituyen palabras, conceptos, hechos o instituciones al servicio exclusivo de sus medros, de sus granjerías de sus instintos, y de sus apasiona mientas. Los Congelados se han encerrado dentro de ellos mismos, no imitan sino a quienes son sus iguales, a quienes son sus dependientes, considerando que nada más existe. Los Incendiados han quemado sin iluminar, se agitan sin construir. Los Podridos han hecho y hacen todo lo posible para que este país sea una charca; los Congelados lo ven como un páramo; y los Incendiados quisieran prender explosivos y verter venenos para que surja una gigantesca fogata.

Toda la clave del futuro está allí: que el Perú escape del peligro de no ser sino una charca, de volverse un páramo o de convertirse en una fogata. Que el Perú no se pierda por la obra o la inanición de los peruanos.

(La Promesa de la Vida Peruana, 1943)

JOSE CARLOS MARIATEGUI: SOBRE LA DESCENTRALIZACION

Las formas de descentralización ensayadas en la historia de la república han adolecido del vicio original de representar una concepción y un diseño absolutamente centralistas. Los partidos y los caudillos han adoptado varias veces, por oportunismo, la tesis de la descentralización. Pero, cuando han intentado aplicarla, no han sabido ni han podido moverse fuera de la práctica centralista.

Esta gravitación centralista se explica perfectamente. Las aspiraciones regionalistas no constituían un programa concreto, no proponían un método definitivo de descentralización o autonomía, a consecuencia de traducir, en vez de una reivindicación popular, un sentimiento feudalista. Los gamonales no se preocupaban sino de acrecentar su poder feudal. El regionalismo era incapaz de elaborar una fórmula propia. No acertaba, en el mejor de los casos, a otra cosa que a balbucear la palabra federación. Por consiguiente, la fórmula de descentralización resultaba un producto típico de la capital.

La capital no ha defendido nunca con mucho ardimiento ni con mucha elocuencia, en el terreno teórico, el régimen centralista; pero, en el campo práctico, ha sabido y ha podido conservar intactos sus privilegios. Teóricamente no ha tenido demasiada dificultad para hacer algunas concesiones a la idea de la descentralización administrativa. Pero las soluciones buscadas a este problema han estado vaciadas siempre en los moldes del criterio y del interés centralistas.

(Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, 1928)

VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE Y LA CONEXIÓN CON EL MUNDO

Estamos por eso ante el comienzo de un nuevo diálogo. Europa debe mirarnos con buenos ojos, porque los indoamericanos somos lo que somos y seremos lo que debemos ser. Y este postulado nos acerca al relativismo más que al determinismo. Nos aproxima a la consideración de que todos los principios socio-económicos son universales pero de aplicaciones regionales. Relativismo pues, de principios absolutos. Absolutas son las necesidades humanas pero relativas son las formas de satisfacerlas. La relatividad se refiere al Espacio y al Tiempo de aplicación, a los campos gravitacional que surgen cada vez que una sociedad convierte un espacio geográfico en un espacio histórico, cada vez que el Hombre dialoga en su condominio con la naturaleza, cada vez que el esfuerzo humano va marcando la aceleración de un ritmo de tiempo. Y a ese tiempo se le denomina Tiempo Histórico.

(III Congreso de la Internacional Socialista, Caracas, 1976).

VICTOR ANDRES BELAUNDE Y EL OLVIDO DE LA CLASE DIRIGENTE

Se ha plegado con flexibilidad desagradable a todos los regímenes o se ha dividido en luchas estériles, precursoras de la anarquía. Sólo ha reaccionado o se ha unificado tardíamente, frente a la crisis de males irremediables. Esta clase dirigente, ha preferido colaborar usufructuando, a dirigir; ha huído de las grandes ambiciones con sus responsabilidades y peligros; ha buscado el camino fácil y ha llegado al poder, cuando el sendero se hallaba despejado; en otras circunstancias, ha preferido las posiciones secundarias u holgadas. El descuido de sus deberes cívicos, su falta del sentimiento del sacrificio, su conformismo político, su aprobación tácita de todos los grandes errores, su indiferencia estóica ante el mal, su afán de no romper nunca con el Ejecutivo, del que forman una excepción honrosa, en algunas campañas recientes; no tienen en ella disculpa ni cohonestación

(Discurso en 1914).

FERNANDO BELAUNDE SOBRE MACHU PICCHU

Entre las ciudades rescatadas del olvido las hay -como Pompeya y Machu Picchu- que ofrecen un impresionante contraste. Aquella fue cubierta por la lava del Vesubio con violencia, sin piedad. Al retirarla aparecieron, entre las ruinas, pruebas de sus frívolos excesos. Fue como la confesión del pecado.

En cambio Machu Picchu se encontró cubierta por una mortaja de vegetación. Retirada ésta, surgió intacta. En la necrópolis los esqueletos eran predominantemente femeninos. ¡Los hombres luchaban afuera por su libertad! La ciudad mostraba su respeto por la topografía. Tenía un conocimiento remoto de la zonificación: cada elemento en su sitio. Estaba dotada de agua con un sistema de abastecimiento aún en uso. Respetaba las laderas que supo mantener intactas.

(La Conquista del Perú por los Peruanos, 1957)

MIGUEL GRAU Y LA GRANDEZA DEL VENCEDOR

Un sagrado deber me autoriza a dirigirme a Ud. y siento profundamente que esta carta, por las luchas que va a rememorar, contribuya a aumentar el dolor que hoy justamente debe dominarla. En el combate naval del 21 próximo pasado que tuvo lugar en las aguas de Iquique, entre las naves peruanas y chilenas, su digno y valeroso esposo, el capitán de fragata don Arturo Prat, comandante de la “Esmeralda”, fue como usted no lo ignorara ya, victima de su temerario arrojo en defensa y gloria de la bandera de su patria. Deplorando sinceramente tan infausto acontecimiento y acompañándola en su duelo, cumplo con el penoso y triste deber de enviarle las para usted inestimables prendas que se encontraron en su poder, y que son las que figuran en la lista adjunta. Ellas le servirán indudablemente de algún consuelo en medio de su desgracia y por eso me he anticipado a remitírselas.

(Carta de Grau a la viuda de Arturo Prat, héroe de la marina chilena, 1879).

JULIO COTLER: LA INTERPRETACION SOBRE LA CONSTRUCCION DEL ESTADO

En resumen, la imposición de los principios orgánicos – católicos y de las atribuciones patrimoniales procuraron la división estamental, la naturaleza particularista de las relaciones sociales y el control privado de los recursos públicos por quienes accedían al poder. La ruptura del pacto colonial y el descabezamiento del cuerpo social dio cabida a su fragmentación y el despliegue del caudillismo, el clientelismo y la exclusión indígena de la vida oficial. El patrón de dominación oligárquico reprodujo los principales caracteres de esta fuerte tradición colonial, bloqueando la formación del Estado nacional y, por ende, de la democracia.

(Clases, Estado y Nación, Prefacio de la Tercera Edición, 2005).

SALOMON LERNER FEBRES: LA OTRA CARA DE LA VIOLENCIA

En este informe se habla de vergüenza y de deshonra; sin embargo, hablan también por sí solos, en sus páginas, actos de coraje, gestos de desprendimiento, signos de dignidad intacta que nos demuestran que el ser humano es esencialmente magnánimo. Ahí se encuentran quienes no renunciaron a la autoridad y la responsabilidad que sus vecinos les confiaron; ahí se encuentran quienes desafiaron el abandono para defender a sus familias convirtiendo en arma sus herramientas de trabajo; ahí se encuentran quienes pusieron su suerte al lado de los que sufrían prisión injusta; ahí se encuentran los que asumieron su deber de defender al país sin traicionar la ley; ahí se encuentran quienes enfrentaron el desarraigo para defender la vida. Ahí se encuentran: en el centro de nuestro recuerdo.

Presentamos este informe en homenaje de todos ellos y de todas ellas. Lo presentamos, además, como un mandato de los ausentes y de los olvidados a toda la Nación. La historia que aquí se cuenta habla de nosotros, de lo que fuimos y de lo que debemos dejar de ser. Esta historia habla de nuestras tareas. Esta historia comienza hoy.

(Prefacio del Informe Final de la CVR, 2003)

JOSE DE SAN MARTIN: EL INICIO DEL CAMINO

Desde este momento el Perú es libre e independiente, por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende.

(Proclamación de la Independencia del Perú, 28 de julio de 1821)

ADVERTENCIAS Y BUENA SUERTE

El viernes 28 de julio, Alan García volverá a convertirse en Presidente del Perú.

Como lo señalé al día siguiente de su elección, la historia ha generosa con él al concederle una segunda oportunidad, luego de todos los errores cometidos durante su primera gestión y que todos los peruanos recordamos.

Voté por Alan García, como muchos, para evitar perder lo avanzado en democracia y en manejo económico responsable durante estos cinco años. Curiosa paradoja para alguien que toleró en su primer gobierno violaciones a los derechos humanos y cuya política económica fue poco menos que lamentable. Voté por él, es cierto, pero mis dudas y escepticismo sobre lo que pueda hacer se mantienen incólumes.

A pesar del escepticismo, quisiera que le vaya bien a AGP en su gestión. No por él ni por su partido, sino por el país. Por ello, me tomo la libertad de transmitir, desde mi propia experiencia y perspectiva, algunos consejos para quien desde el viernes, conducirá los destinos de nuestra Nación.

1. Respeto a la Democracia y al Estado de Derecho: Fue uno de sus activos durante su primer gobierno, donde se celebraron elecciones libres y se respetó la separación de poderes.

2. Lucha contra la impunidad: Una de las tareas que no cumplió durante su gobierno fue el castigo frente a las violaciones a los derechos humanos y a la corrupción durante su gobierno. Hoy se procesan casos de ambos tipos. Garantice que el Estado cumplirá su papel: a través de las Fuerzas Armadas, proporcionando la información necesaria para resolver los casos que mancharon a la institución y con el fortalecimiento de la Procuraduria Anti Corrupción, dotándola de mayores recursos, facultades e independencia.

3. Reforma de la administración de justicia: Si bien los primeros llamados para esta tarea son los jueces y fiscales, el desafío es más complejo y no solo abarca al Poder Judicial y al Ministerio Público. Por ello, el Poder Ejecutivo tendrá algo que decir y será necesario nombrar a un Ministro (o Ministra) de Justicia comprometido (o comprometida) con la reforma de este importante servicio para los ciudadanos.

4. Reforma de las Fuerzas Armadas y Policiales: Como lo dijo Juan Paredes Castro hace unos días en su columna diaria en “El Comercio”, primero debemos definir nuestros objetivos nacionales y, frente a ellos, el tamaño, el peso y las características de las amenazas reales que enfrentamos.

5. Combate frontal contra la pobreza y la exclusión: El principal mensaje de la campaña electoral fue que existían varios Perús, confrontados entre sí y diciéndonos que requieren de atención. Para ello será necesario revisar que es lo que se ha hecho en materia de programas sociales y contar con mayor imaginación desde el MEF para que el crecimiento pueda llegar a todos los peruanos. Colocarnos indicadores de reducción de la pobreza y analfabetismo y metas de reducción nos puede dar un norte necesario en esta materia.

6. Mantener la estabilidad macroeconómica y plantearse mejorar las cifras de crecimiento y de exportaciones. No es solo cuestión de mantener lo avanzado por Toledo, sino de mejorarlo.

7. Plantear una agenda interna para aprovechar las ventajas del TLC: básicamente en el agro, mejora de puertos y aeropuertos. Hay algo que se llama Plan Nacional de Competitividad que debe ponerse en marcha. Y se espera la puesta en marcha del Centro Nacional de Planificación Estratégica, a fin de tener un rumbo claro hacia donde ir.

8. Profundizar el proceso de descentralización: Para ello debemos contar con un mejor manejo y concertación en el Consejo Nacional de Descentralización. Y, en el caso del APRA, por favor, presenten mejores presidentes regionales.

9. Reforma del Estado: Ello no solo implica no ceder a las presiones de los partidarios por puestos públicos. Implica dar normas que regulen el empleo público, precario desde hace varios años. Supone detectar que en provincias es necesaria mayor presencia estatal. Impone dar mayor poder a organismos como CONSUCODE para la necesaria transparencia en las compras estatales.

10. Educación como prioridad: Elevemos las horas de dictado, pero también la calidad de los docentes con programas de capacitación cuya eficacia sea medible. Continuemos con la mejora de los sueldos de los profesores, pero ahora sujetos a la mejora de su capacidad. Tener como prioridad mejorar matemática y la comprensión lectora. El Plan Nacional de Educación es una herramienta a tomar en cuenta.

11. Medio Ambiente: El Perú es un país con multidiversidad de ecosistemas y especies de todo tipo. Hay que preservarlas. Para ello y para evitar que actividades económicas entren en conflicto, se requiere de un sistema ambiental caracterizado por un órgano estatal de control independiente y un conjunto de normas que señalen estándares ambientales mínimos por cumplir.

12. Reparaciones a las Víctimas de la violencia: Es una obligación ética y también un deber jurídico que tiene el Estado. No confundir con las políticas sociales que todo gobierno debe implementar. Ya tenemos un Reglamento sobre la materia que debe servir como ruta para los esfuerzos a emprender.

13. Acabar con los rezagos de SL y el MRTA y luchar contra el narcotráfico. La prioridad: el uso de la inteligencia, entendida como estrategia y como conciencia de no repetir los errores del pasado.

14. Política exterior independiente y al servicio del país: Mantener relaciones cordiales con Estados Unidos, pero no comprarnos todos sus pleitos. Apostar por la integración latinoamericana antes que por el absurdo armamentismo. Mejorar nuestras relaciones con Asia y la Unión Europea. Tener una presencia importante en la defensa de la democracia, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.

Buena suerte, Presidente García. Por el bien de la Nación, hágalo bien esta vez.

(Foto: Associated Press)

TOLEDO: BALANCE FINAL

No es una tarea fácil hacer el balance de un periodo de 5 años. Muchas cosas se quedarán sin duda en el tintero y, muy probablemente, todos tengamos opiniones distintas sobre lo que ocurrió en el quinquenio que culmina este viernes. Pero haremos el intento de hacer un juicio severo y, a la vez, desapasionado de lo que ocurrió durante la presidencia de Alejandro Toledo.

PARENTESIS PARA LA REFLEXION

Quisiera comenzar por una reflexión personal. Días antes de que comenzara el periodo gubernamental, en los canales de televisión se propaló un spot publicitario en el que situaciones de la vida cotidiana eran presentadas junto a frases que representaban lo que, en ese entonces, se decía de la política:
– Ya no hay dictadura (mientras una persona cerraba el paso con su auto a otro)
– Ya no hay violaciones a los derechos humanos (mientras una persona roba su cartera a una señora)
– Ya no hay impunidad (mientras un conductor soborna a un policía).
El comercial culminaba con unas palabras que, a decir verdad, eran todo un mensaje a la Nación en sí mismas: Para que el país cambie, sólo falta que cambiemos nosotros.

Una pregunta que deberíamos hacernos es: ¿cuánto hemos hecho, cada uno de nosotros, para que el país cambie durante estos cinco años?

Ahora sí, entremos en materia.

DEMOCRACIA, INSTITUCIONALIDAD Y DERECHOS HUMANOS: ENTRE EL RESPETO Y LAS REFORMAS QUE DEJARON DE HACERSE:

Uno de los principales activos del Presidente Toledo es su respeto por las instituciones democráticas. Salvo algunos incidentes menores, no han existido mayores contratiempos en las relaciones que ha tenido con los otros poderes del Estado y los organismos constitucionalmente autónomos. Toledo no intervino en el Poder Judicial y no ha existido, como algunos desprevenidos alegan, una “persecución política” en contra de nadie. Además, ha celebrado elecciones libres, justas y transparentes, donde fue elegido como su sucesor Alan García Pérez.

Este hecho, que en otros países sería algo natural, es un logro en el Perú. Nuestra historia ha estado plagada de dictadores y de presidentes que, elegidos por el voto popular, vulneraron la Constitución en múltiples oportunidades.

Toledo tuvo que enfrentar, sin embargo, la precariedad de su bancada parlamentaria. Más de 300 proyectos de ley fueron observados por el Presidente, muchos de los cuales fueron propuestos por los miembros de su bancada. Las disputas internas dentro de su grupo político – muchas de las cuales alcanzaron ribetes de escándalo – minaron la credibilidad presidencial.

Toledo ha respetado la libertad de expresión, derecho ejercido con total libertad durante este periodo, incluso con excesos e insultos contra el propio Presidente. La prensa se convirtió, como no lo hizo durante la década pasada – algunos por convicción, otros por miedo, la mayoría por venta de línea editorial – en un ente fiscalizador. Pero, en ocasiones, pareció concentrarse demasiado en los gestos antes que en las acciones (u omisiones) de gobierno.

Otra diferencia con buena parte de sus predecesores es el respeto que el régimen tuvo frente a los derechos humanos. Recordemos que los gobiernos de Belaúnde y García (en su primer periodo) toleraron violaciones contra los derechos fundamentales de los peruanos, mientras durante el fujimorato no solo se toleraron sino que también se cometieron desde la estructura del Estado. Merece destacarse, además, la aprobación del Plan Nacional de Derechos Humanos.

Sin embargo, creemos que Alejandro Toledo, más allá de las palabras, olvidó que su labor, como Presidente de una transición democrática, era iniciar y consolidar un conjunto de reformas institucionales que permitieran asegurar al país, al cabo de 5 años, una democracia más sólida.

Si bien se iniciaron algunas transformaciones en la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas – instituciones maltratadas durante el régimen fujimorista – estas no permanecieron en el tiempo por la salida de sus impulsores de los Ministerios que las encabezaban: Fernando Rospigliosi, Gino Costa y Aurelio Loret de Mola.

En lo que respecta al Poder Judicial, si bien se tuvo la voluntad política de crear la Comisión Especial para la Reforma Integral de la Administración de Justicia (CERIAJUS), no se implementaron sus recomendaciones, algunas de las cuales competían al Poder Ejecutivo.

Si bien debe reconocerse que el gobierno respaldó – en el discurso y con recursos – la labor de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, tuvo una incomprensible lentitud en la implementación de sus recomendaciones, en particular, de las reformas institucionales planteadas por este grupo de trabajo. En general, el gobierno careció de un real entendimiento de lo que estas recomendaciones planteaban: los requisitos para la consolidación de una democracia a largo plazo en el Perú y no meros programas sociales focalizados.

En lo que respecta a la lucha contra la corrupción, no se apreció una política integral sobre la materia ni se tuvo el apoyo político (y presupuestal) requerido. No sin sobresaltos, los procuradores anticorrupción han cumplido, en términos generales una muy buena labor. Pero el gobierno no implementó la Iniciativa Nacional Anticorrupción propuesta durante el gobierno de Paniagua, ni se hizo un deslinde claro con algunos parlamentarios de la bancada oficialista que hacían primar sus intereses particulares por sobre los del país y la transparencia. Jorge Mufarech es el caso más clamoroso.

Esta carencia de espíritu reformista es lo que no hace a Toledo un gran presidente (a despecho de lo que Garavito y Sheput digan por calles y plazas). A ello se sumó una conducta errática referente a gestos – como el sueldo presidencial, el reconocimiento de su hija, o la carencia de críticas hacia sus hermanos que cometían incidentes pasibles de investigación penal, o los constantes gazapos de la Primera Dama – que poco ayudaron a que la institución presidencial recuperara el prestigio perdido durante los noventa.

A esto se sumó el hecho de que un grupo de parlamentarIos de la oposición y un sector de la opinión pública pidieran la vacancia presidencial sin que existiera un motivo de fondo o causal para ello. Esto debilitó al gobierno a tal grado que su vocación reformista se diluyó rápidamente.

Finalmente, el gobierno supo capear con cierto éxito la asonada de Andahuaylas, donde Antauro Humala tomó una comisaría para obligar al gobierno a renunciar. Ello acabó con la detención de Humala y sus seguidores por rebelión contra el Estado democrático. Lamentablemente, perdieron a vida 6 personas, entre ellas 4 policías.

REFORMA DEL ESTADO Y DESCENTRALIZACION: RETOS PENDIENTES:

La mejor noticia en reforma del Estado fue la aprobación de la reforma constitucional del régimen pensionario del Decreto Ley 20530, que tenía como agregado la llamada “cédula viva” que homologaba el sueldo de los pensionistas con el de los trabajadores en actividad. Asimismo, el inicio del proceso de descentralización, con todas sus complicaciones, puede considerarse como un logro de este gobierno.

Sin embargo, no se avanzó mucho en materia de reforma del Estado. Aun el aparato estatal sigue siendo desordenado, sin una escala de sueldos y sin asegurar una carrera pública por méritos. A ello se suma el hecho de la precariedad laboral con la que se maneja como empleador.

En el caso de la descentralización, su capacidad de gestión sigue siendo limitada, tanto por las limitadas transferencias como por los pocos proyectos que pasaron la valla del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP).

RELACIONES EXTERIORES: ACEPTABLE PERO…:

Alejandro Toledo tuvo una buena imagen en el exterior. Su historia personal de éxito y su origen andino, además de sus contactos internacionales, le permitió mantener una buena relación con la mayor parte de líderes mundiales importantes.

Toledo tuvo una relación muy cercana con los Estados Unidos. Prueba de ello fueron la visita que hizo George W. Bush a Lima, la ampliación del Acuerdo de Preferencias Arancelarias Andinas (APTDEA) y las negociaciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio, cuya aprobación está pendiente en Estados Unidos. Sin embargo, esta cercana relación hizo que Torre Tagle se callara en algunos temas, como la invasión norteamericana a Iraq, donde el Perú pudo tener una posición menos ambigua y más firme en rechazar dicha intervención.

Otro país con el que se tuvo una mejor relación fue con Brasil. Sin duda, se avanzaron pasos importantes para privilegiar una alianza estratégica con quien es el país más poderoso de la región. La construcción de las Carreteras Interocéanicas es parte de esta relación más fluida.

Las relaciones con Chile se vieron deterioradas, básicamente por la hipersensibilidad que se vivió frente a algunos temas (Aerocontinente, Lan Perú, Lucchetti y la compra de armas por el Ejército chileno) y al no resuelto tema de los límites marítimos. El caso con Venezuela fue diferente: fueron las palabras de Hugo Chávez las que minaron la relación.

Con Asia las relaciones no fueron fluidas como se esperaba. En el caso específico de Japón, no se pudieron superar las susceptibilidades dañadas por la presencia del prófugo Alberto Fujimori. De todas maneras, se logró la firma de un TLC con Tailandia, el inicio de negociaciones para otro acuerdo similar con Vietnam y la sede de la cumbre de la APEC para el 2008.

En suma, una gestión exterior aceptable, pero que pudo haber sido aún mejor.

LA ECONOMIA: NOTABLES AVANCES…:

Sin duda, este ha sido el campo donde mejor se ha manejado Toledo. Veamos algunas cifras:
– Crecimiento económico en promedio de 5% anual durante el quinquenio. 58 meses de crecimiento sostenido.
– Las exportaciones pasaron de 7.3 a 17.2 mil millones de dólares. Además, el rango de productos se amplió, en base al boom agroexportador de la costa.
– Inflación baja, gracias a una política fiscal y monetaria sana.
– Los compromisos de inversión ascendieron a US$ 5 mil millones y se concentraron en los sectores minería, electricidad y comunicaciones.
– Desarrollo de proyectos de inversión como Camisea, Las Bambas, Olmos, Yuncán, Alto Chicama, La Granja y Bayovar. También debe sumarse la reciente concesión del Muelle Sur del puerto del Callao.

Creemos que estos logros son meritorios y lo son más por la situación de la que veníamos.

En 1995, Jorge Camet, luego de la farra fiscal que constituyó la campaña de reelección de Fujimori declaró que había que “enfriar” la economía. Y Camet cumplió la promesa, pues a partir de 1996 – y más nitidamente, en 1998 – el Perú entró en crisis recesiva, producto del mal manejo frente a las crisis internacionales, la campaña por la re-reelección y la corrución presente en dicho periodo.

Mérito de Toledo, pero también del equipo económico que lo acompañó durante estos años.

…PERO QUEDA UNA DEUDA SOCIAL AUN PENDIENTE:

La gran paradoja del gobierno de Toledo es que, teniendo cifras positivas en lo económico, el tema social salió a relucir en toda su dimensión.

Al inicio del gobierno existieron expectativas bastante altas sobre lo que sería el gobierno. Muchos salieron a reclamar solución pronta a sus problemas. Las promesas en la campaña del 2001 fueron muchas y a ello se sumó el hecho de que el gobierno no pudo comunicar o explicar cual era la situación real del país al momento de asumir el mando. Tampoco pudo ser capaz de tener una posición firme frente a algunas demandas sociales, entendidas como capacidad de disuación y persuación (no meter bala o ir para adelante, como muchos pretendían que se hiciera). Esto fue lo que ocurrió en el caso de Arequipa (a raíz de las privatizaciones de las empresas eléctricas) y en las huelgas que se produjeron a mediados del 2003.

Los sectores sociales del gobierno fueron, sin duda, los que tuvieron un manejo más errático.

En el caso de Educación, no se tuvo una conducción política – salvo al inicio y al final, con Lynch y Sota Nadal – que pudiera controlar al SUTEP o con vocación de reforma. Si bien se cumplió con la promesa de aumentos salariales a los maestros, esto no se vio reflejado en una mejora de la calidad de la educación. El Plan Huascarán, presentado como la revolución tecnólogica, no fue bien manejado por el apresuramiento gubernamental en obtener mayores réditos en las encuestas.

En el caso de Salud, la ampliación de la cobertura del Seguro Integral de Salud hizo patente las carencias presupuestales de un sector que merece mayores recursos y mejores compras en equipo y medicamentos.

En lo que se refiere a la lucha contra la pobreza, resultó francamente patético ver a los equipos de transferencia pelearse por los puntos en que se redujo la pobreza. Lo cierto es que urge mejorar la calidad de los programas sociales y fortalecer algunos esfuerzos hechos como la Mesa de Concertación de Lucha Contra la Pobreza y el programa “Juntos”.

Finalmente, el único tema social donde el gobierno se desenvolvió con cierta holgura fue el campo de la vivienda. Los programas Techo Propio, Mi Vivienda y Mi Barrio funcionaron con cierta solvencia. El reto será en ampliar estos programas para la población más pobre y convertirlos también en un instrumento para revalorizar el centro histórico de la ciudad.

REFLEXION FINAL:

En el balance final, el gobierno de Alejandro Toledo ha tenido éxitos y desaciertos. Respetó la democracia, pero la frivolidad y la carencia de reformas institucionales la siguen haciendo frágil. No violó los derechos humanos, pero no implementó a buen ritmo las recomendaciones de la CVR. Tuvo un buen manejo macroeconómico, pero no se comenzó a reformar el Estado para tener mejores servicios para el ciudadano. Crecimos como nunca, pero seguimos pobres como siempre. A mi modo de ver, fue más lo que se dejó de hacer que lo que se hizo, lo que no implica que no se deje de reconocer aquellas cosas positivas del gobierno que culmina y que deberán ser continuadas por las próximas gestiones.

Finalmente, culmino con otra reflexión sobre la peruanidad y el sino que ha caracterizado a nuestros gobiernos.

Jorge Basadre tuvo, entre todas sus obras, una fundamental: la Historia de la República. Al final de todos los tomos que componen dicho texto que todo peruano debiera leer, el historiador tacneño describe, con acierto, lo que han sido nuestros gobiernos y la eterna promesa – incumplida, pero latente – de construir un lugar mejor donde vivir. Los dejo con las palabras del maestro:

Grandes esperanzas súbitas y largos silencios; algarada de pronunciamientos; el legislador que copia las leyes de otros estados; servilismos e inconsecuencias al lado de rebeldías tenaces y lealtades antiguas; condenaciones enfáticas del pasado y anuncios vibrantes de reformas radicales; retórica en los manifiestos y optimismo en los mensajes presidenciales; editoriales ampulosos en los diarios circunspectos e insidia sutil y certera, feroz y aplaudida en los eventuales; oportunidades que se pierden; capacidades malogradas y hombres que se sobreviven a sí mismos; desgracias que parecen irremediables y renacimientos asombrosos; fulgures de heroísmo espartano al lado de disputas bizantinas; refinamientos de raza vieja y primitivismos de tribu; el culto por las formas y las precedencias; la exaltación desaforada y el olvido fácil; la inteligencia ágil y la envidia pronta; las sombras nunca definitivamente triunfantes de la anarquía y el despotismo; la supervivencia providencial del Perú, a pesar de todos los contrastes y pruebas; la majestad de una historia donde hay remordimientos y hay también glorias y donde los abismos están bordeados por cumbres.

Y, a pesar de todos los esfuerzos, una inmensa tarea por hacer.

Y, a pesar de todas las realizaciones, una bella promesa aún no cumplida“.

POR DIOS, POR LA PATRIA Y POR MI ABUELITA…

Hace unas horas ha terminado la ceremonia de juramentación de los nuevos Congresistas de la República.

El acto, que duró más de 2 horas, se celebró con tranquilidad. No fueron necesarios fiscales ni perros convertidos en héroes por la voluntad popular para controlar los ánimos en el Congreso.

Sin embargo, no faltaron los juramentos, ejem, digamos, “singulares”. Aquí un greatest hits de lo que pasó en la mañana:

Los compañeros: Toda la bancada aprista íntegra, como lo hacen todos los parlamentos desde 1980, juró por la memoria de Víctor Raúl Haya de la Torre. Los provincianos, por cierto, le añadieron por su tierra o por los pobres. (No faltó quien juró hasta por el agua que hace falta a los pobres).

Werner Cabrera, parlamentario por UPP, juró por Dios, por la Patria…y por un Congreso sin transfugas. Cabrera tuvo que volver a jurar, a petición de Torres Caro (quien, por cierto, estaba bastante nervioso. Es más, en algún momento pensé que, de los nervios, se le escaparía un “por Dios y por la plata”).

Jeanet Cajahuanca, tambien de UPP, señaló que pedía a Dios no traicionar a los electores, en alusión al colega que tenía enfrente, tomándole el juramento. Antes había jurado por Dios, por la Patria y por los cocaleros de Huánuco.

Por la patria, pero no por Dios. Tanto Oswaldo Luizar (UPP), Martha Hildebrandt (AF) y Mauricio Mulder (APRA) pidieron que les retiraran la Biblia y el crucifijo al momento de juramentar.

Por su “chino”: El otro gran incidente fue protagonizado por los parlamentarios fujimoristas Martha Moyano y Carlos Raffo. Moyano juró por Dios, la Patria y “el presidente Fujimori”. Torres Caro le ordenó repetir y Moyano asintió. Sin embargo, Raffo si se pasó de franlero: juró por el regreso del extraditable, le hicieron rectificar y volvió a jurar, pero por el fujimorismo. Ya por cansancio, no se le hizo jurar por tercera vez.

Cuestiones de idioma. María Sumire de Conde, congresista de UPP por Cuzco, juró en quechua. La mesa, en particular Martha Hildebrandt, le dijo que tenía que volver a jurar en castellano. Sumire se negó a hacerlo, pero al final cumplió con el rito en español. Frente a quienes percibieron que esta actitud podía ser discriminatoria contra los quechuahablantes, Hildebrandt alegó que Sumire había jurado ante el traductor y no ante la mesa. (Como diría cierto inombrable, repetición, camarita por aquí).

El que no juró. Miro Ruiz, parlamentario de UPP procedente de Huancavelica, juró por Dios, por la patria, por sus principios y contra el transfuguismo traidor. Torres Caro le pidió repetir el juramento, pero Ruiz optó por retirarse del Congreso.

Finalmente, Javier Valle Riestra, juró por Dios, por la Patria y por el artículo 307 de la Constitución de 1979, norma que, según su singular apreciación, permitiría volver a la anterior carta magna.