TLC: RECTA FINAL (CON BRONCA INCLUIDA)

En la madrugada de hoy, el Congreso de la República aprobó el Tratado de Libre Comercio con EEUU (denominado ahora Acuerdo de Promoción Comercial) por una amplia mayoría de votos.

Hay que entender en los términos exactos que significa este acuerdo para el país.

Un TLC no es, por sí mismo, la panacea o la garantía de que nuestra economía crecerá sostenidamente. Para que rinda sus frutos, debemos mejorar la competitividad del pais. Actualmente contamos con un Plan Nacional de Competitividad que espera ser puesto en marcha y que contempla medidas como la mejora de nuestros puertos y la adopción de patrones de responsabilidad social empresarial. La competitividad no es ajena al respeto de los derechos sociales, en especial, de los laborales. La presencia de Mercedes Araoz, principal impulsora de dicho Plan, en el equipo ministerial del APRA sería una buena garantía para el impulso inicial para su ejecución.

Pero el TLC si nos brinda una oportunidad importante. No solo nos permite ingresar al mercado más importante del mundo, sino que nos permitirá, por fin, pensar en que tipo de empresarios necesita el Perú – los emprendedores, frente a aquellos que pretenden seguir consiguiendo prevendas a costa del Estado – y tener una política agraria consistente, que nos permita ingresar maquinaria y técnicas modernas al agro.

Ciértamente, el acuerdo perjudica a algunos productores de determinados productos sensibles. Para ellos, se han destinado diversas compensaciones, las cuales, incrementadas o no, no deben convertirse en un subsidio sino en un estímulo para la reconversión de estos agriculores a otros productos que no se vean afectados por el acuerdo y que tampoco afecten las tierras en las que se cultivarían.

Más que un debate consistente, hemos tenido una carga ideológica muy fuerte tanto de uno como de otro lado. Había quienes gritaban ¡TLC o muerte! mientras que los otros gritaban “muerte al TLC”. Ambas posturas parten de una premisa poco adecuada: considerar, per se, a Estados Unidos como el “bueno” o el “malo” de la película. Por supuesto que hay muchas cosas criticables en los Estados Unidos (como la política bélica y económica de su actual presidente), pero no considero que estamos ante un caso de colonialismo comercial o de implantación del imperio. Ello obedece a fobias que la nueva izquierda latinoamericana (la de Chile, Uruguay y Brasil) ya ha dejado atrás.

Y en el plano interno este debate nos ha dado una idea de lo que pasará en términos económicos en el próximo gobierno. El APRA, en estos temas, estará junto a Unidad Nacional, el “Frente de Centro ampliado” (AP, Somos Perú, Perú Posible y Restauración Nacional) e incluso con algunos votos del fujimorismo. UPP marchará sola, pero con una doble estrategia: oposicion parlamentaria radical y alimentar las marchas de protesta que se generen.

Para que este acuerdo entre en vigencia ahora deberá ser aprobado por el Congreso de los Estados Unidos. No será una tarea fácil, dado que algunos representantes de estados agrícolas lucharán para que no se apruebe. Esperamos que, vencidos los obstáculos, esta aprobación se da. El TLC, como hemos dicho antes, no es la solución a todos nuestros problemas, pero es un buen punto de partida.

Posiciones diversas sobre la materia:
Susana Villarán en entrevista para la revista de CONFIEP
Javier Diez Canseco opina sobre la aprobación en La República
Crónica de El Comercio sobre los incidentes generados por congresistas electos de UPP.

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REFLEXIONES KARPIANAS

Vaya si es difícil escribir un comentario equilibrado sobre Eliane Karp, persona que, por su carácter, despierta reacciones radicales: o el rechazo o la aprobación. El análisis que intentaremos va más allá del comentario malintencionado o de la crítica que solo busca encontrarle defectos, pero no por ello deja de ser severo con una persona que se ha ganado a pulso la antipatía de un gran sector de la población.

Durante la campaña presidencial de 2000 (y en parte durante la del 2001), Karp fue un activo importante para Alejandro Toledo. Reflejó a una mujer moderna, con preocupaciones por nuestro país y con solvencia profesional. Trabajo de imagen o no, dio resultado.

Sin embargo, una vez llegada a Palacio de Gobierno (o quizás antes, en el célebre discurso sobre los “pituquitos de Miraflores”) Karp perdió perspectiva y sentido de la realidad. Creyó que la lucha que Toledo emprendió durante la última parte de la dictadura era una carta blanca para que la prensa no criticara a ella ni a su esposo. No entendió que luego de la catársis social que supusieron los “Vladivideos”, tanto la prensa como la sociedad exigirían fiscalización firme y señales de austeridad claras. Allí se perdió mucho del capital social y político con el que venía este gobierno.

¿Hubo campaña de la prensa en su contra? Creo que en parte sí. La hubo por parte de algunos medios de comunicación interesados en que el gobierno de Toledo fuera un fracaso (como Expreso, La Razón, América antes que llegara la gente de El Comercio y La República y Panamericana durante la era Schutz) y que aprovecharon los gazapos y estallidos mediáticos de la señora para ensañarse con Toledo. Algo de eso hubo y ello explica la suspicacia hacia los medios, pero no debió llevar a generalizaciones sobre toda la prensa nacional ni a dejar de dar cuenta a la ciudadanía sobre sus actos.

Se ha criticado que Karp prefiriera el trabajo con las comunidades indígenas antes que la Fundación por los Niños del Perú. Creo que ambas entidades son igualmente importantes y que, más que las cuestiones anecdóticas, debiéramos concentrarnos en que tan bien hizo dicho trabajo y si rindió sus frutos. Javier Velázquez Quesquén, congresista del APRA (y quien obviamente no es amigo de la señora) ha sido claro en señalar que hasta el día de hoy no hay indicios o pruebas que relacionen a Karp con malos manejos, pero no oculta que estos existieron en las instituciones preferidas de la Primera Dama.

¿Qué visión de lo indígena maneja la señora Karp? Tal parece que una visión “purista”, poco partidaria del encuentro de culturas, proclive a reconocer a la diferencia como un valor en sí mismo. Sus esfuerzos de reforma constitucional consitieron más en esfuerzos por reconocer derechos que ni el propio Convenio 169 sobre derechos de pueblos indígenas reconocían y sus promociones culturales estaban teñidas con el manto del “purismo”. Kay Pachamanta, el libro que compila “el pensamiento Karp” es una buena guia para conocer cuales son los vericuetos mentales y el rollo pro indígena desfasado de la Primera Dama.

¿Cuál era el resultado de dicha melcocha mental? Fernando Vivas, sociólogo y en ese entonces comentarista de Caretas, lo expresó hace 4 años así:
Pero ¿cómo imaginar esta cuarta vía si la tercera que prometió junto a su marido está llena de los baches que ella misma cava a diario? Pues será la misma historia de siempre, la del populismo reciclado al que se le adosaría una extraña jiba política, con Karp y sus comuneros ayayeros según molde de Paulina Arpasi, como aduana de todas las decisiones de gobierno. Las mayorías, mestizas o puras a quién le importa, bien gracias, que alimenten su autoestima con símbolos arbitrarios pues la sociedad a la que se quieren plenamente integrar no tendrá nada más que ofrecerles“. (Caretas 1738).

Punto final. Quizas valga la pena preguntarnos si es que es necesario mantener un cargo o puesto que responde más una mentalidad de corte virreynal y que no se condice con el actual rol de la mujer, más allá de estilos y de currículos.

(Foto: Perú.21)

¿UN PLUS DE RACISMO?

Hace unas 3 semanas recibí, via una lista de correo a la que estoy suscrito, un mail que pedía firmar un pronunciamiento para que Plus TV (para quienes no lo ubican, canal 6 de Cable Mágico) variara su supuesto sesgo “eurocéntrico” sobre conductores e invitados. En buen cristiano, querían que no aparecieran tantos “blanquitos” en dicho canal.

Ayer, en El Útero, se dio cuenta que se iba a hacer un plantón en la puerta de Plus TV sobre el tema que referí en el párrafo anterior. Al igual que el autor de tan concurrido blog me hice la pregunta: ¿valía la pena?

Todas las expresiones contra el racismo, por lo menos las que los colectivos más o menos visibles sacan a la luz, se dirigen mayormente contra tres flancos: los locales noctunos que no dejan entrar a gente por el color de su piel – con el pretexto de que “no eres socio” – (léase, Café del Mar, Aura y otros ya conocidos), la publicidad que Saga y Ripley hacen y que, según los activistas, no representa la pluralidad ética del país y ahora los canales de televisión que solo presentan gente “con buena presencia” (como dirían los “encubiertos” avisos de solicitud de empleo).

No niego que la intención de estas personas sea la correcta. Conozco a Wilfredo Ardito, responsable de estas iniciativas, y se que es una persona bien intencionada y preocupada realmente por el tema de la discriminación racial. Pero creo que equivocan el enfoque y los blancos de sus campañas.

Hace unos meses, me permití discrepar con Ardito sobre un intento de censura poco encubierta contra el columnista de “Correo” Andrés Bedoya Ugarteche. Bedoya es bastante proclive a dar comentarios bastante denigrantes contra nuestros compatriotas de la sierra (y en especial de sus paisanos arequipeños), lo que merece mi rechazo, pero creo que mandar una carta pidiéndole a Aldo Mariátegui era una vía equivocada. A las ideas se le combaten con ideas. Me imagino el revuelo que habría causado que, por poner un ejemplo, en Francia a Jean Marie Le Pen (el lider casi fascista de la derecha radical francesa) se le hubiera censurado un artículo en cualquier medio francés.

Y vuelvo a discrepar con Ardito esta vez. Para comenzar, el canal de marras (es decir, Plus), tiene una programación variada y en muchos de sus programas se presentan paisajes, personajes y propuestas que no encajan en “la visión Eischa (Asia) del mundo” que sostiene que todo el canal tiene. Basta ver los programas de Gastón Acurio, Rafo León, Gonzalo Torres e incluso el Jammin’ para darse cuenta de quienes acuden como invitados, son entrevistados o los lugares que se presentan no son solo San Isidro, Miraflores, Eisha o La Molina. Claro, también está la otra cara (fundamentalmente Oh Diosas y Polizontes), pero si no quieren verlos hay una solución: apretar el control remoto y cambiar de canal.

Si Ardito y cía realmente quisieran cuestionar la televisión tienen un tema de fondo para hacerlo: la poca cobertura sobre los problemas que ocurren en las provincias. Hay medios como hacerlo. Tanto Cuarto Poder, Sin Rodeos o La Ventana Indiscreta lo hacen de cuando en cuando, pero es necesario tener una mejor cobertura de lo que pasa al interior del país, para que después nosotros los limeños no estemos sorprendidos de resultados electorales u otros fenómenos sociales. Es bueno recordar que una de las cosas que se criticó a la prensa durante la época del terrorismo fue la poca cobertura que se dio a lo que pasaba en lugares como Ayacucho, lo que nos impidió ver en toda su magnitud lo que ocurría.

Por lo demás, hay otros puntos quizás más importantes por donde dirigir la atención: discriminación en colegios, en atención de salud, en igualdad de oportunidades, en acceso a servicios básicos.

El activismo es una herramienta que puede ser muy eficaz, pero tiene que saberse usar. De lo contrario, las campañas que se emprendan para enfrentar grandes males solo quedarán en el anecdotario. Recuerden, el infierno está hecho de buenas intenciones.

(Logo: Cable Mágico)

MUNDIAL: TRANSCURRIDA UNA SEMANA

Culminada la primera semana de competición, doy mis primeras impresiones sobre la competición que más atención despierta en el mundo.

Mi candidato: En este momento, Argentina. Cuenta, desde el banco, con la experiencia de José Pekerman, el hombre que más mundiales ha ganado en la historia (en categorías de menores). Conoce a sus jugadores y ellos se juegan por su técnico. Se ha sabido armar de atrás para adelante, sobre la base del eje Abondanzieri – Ayala – Burdisso. Cuentan con los dos mejores jugadores de la Copa: Riquelme y Saviola y tres goleadores de lujo: Crespo, Tevez y Messi. ¿Algo más? Sí, para confirmar su estatus de favorito deberán derrotar a Holanda, que si bien ha logrado su clasificación, se vio en aprietos en sus dos cotejos.

La sorpresa: Ecuador. Nuestros vecinos del norte nos han dejado como lección que el trabajo serio, a largo plazo y que procure aislar a la selección del torneo doméstico da resultados. El equipo de Suárez tiene su eje en el medio campo y en la velocidad. A ello se suma su buen juego. Hasta ahora, faena redonda. Tendrá que enfrentar a equipos con mayor fuste: Alemania primero y, muy probablemente, Inglaterra.

La decepción: Hasta el momento vienen siendo Francia e Inglaterra. Francia arrastra, más que la lentitud y dependencia futbolística de sus veteranos, los pleitos entre Zidane y el técnico Domenech. Ello, sin duda, debilita al grupo. Inglaterra sí ha decepcionado en términos de juego, mejor dicho, no se sabe a que juega.

¿Y Brasil?: Croacia dio buena batalla, pero nos dio la impresión de un pentacampeón amarrando exageradamente el partido. Más que al táctico Scolari de 2002, fue un remember del peor Parreira, el mezquino de 1994. A ello se suma el mal momento físico, futbolístico y anímico de una de sus principales figuras: Ronaldo. El consejo: anímense a jugar, los siguientes rivales se prestan para ello. Aunque me huele que no la van a hacer más adelante.

El local: Gana, pero no convence.

Forza Azurra: Habrá que verlos en los siguientes partidos, pero Italia habría dejado de lado los problemas extradeportivos y, mejor aún, su tristemente célebre cattenaccio. Partido clave: con República Checa, el que definirá si se enfrenta a Brasil en octavos de final.

República Checa y Portugal: Tienen todo para ganar lo que venga: buen juego, goleadores de polendas, Luis Figo y Pavel Nedved. Pero el problema con estos equipos que brindan buen juego es que, por lo general, pierden en instancias finales ante equipos más afiatados históricamente. Me animo a dar un pronóstico: entre ellos está el tercer y cuarto puesto.

De leones a gatitos: Ninguno de los africanos da la talla. Inquietan en ataque, pero la inocencia en defensa es atroz.

ALARMA ANTICORRUPCION

En medio de los dimes y diretes en UPP y el mundial de fútbol dos hechos importantes han pasado desapercibidos y causan alarma en la lucha contra la corrupción.

El primero es la denuncia que en varios medios de comunicación han hecho los Procuradores Adjuntos Anticorrupción sobre la falta de fondos del cual adolece el principal órgano de defensa de los intereses del Estado en este tipo de casos. Si bien el Ministerio de Justicia sacó un comunicado el miércoles último sobre este tema, no negó la realidad: el Ministerio de Economía y Finanzas no otorga hasta el momento las partidas necesarias para el pago de servicios elementales como el teléfono o los sueldos de procuradores y abogados. Algo comienza a oler mal.

Y el olor malo no deja de percibirse luego de que Alejandro Toledo le otorgara derecho de gracia a Alfredo Jaililie, ex Viceministro de Hacienda y ex presidente de la aseguradora estatal Popular y Porvenir.

Si bien es potestad del presidente poder ejercer este derecho, sorprende que haya sido dado a uno de los integrantes de la red de corrupción más importante de la historia peruana. Para el procurador Antonio Maldonado esta medida “contradice el compromiso del gobierno de luchar contra la corrupción, es un precedente negativo que debilita la institucionalidad democrática y alienta la impunidad”.

Aunque ha trascendido que dicho derecho de gracia fue otorgado por razones humanitarias (el ex vice ministro padecería de cancer avanzado), coincidimos con el editorial del diario El Comercio que señala que “la utilización del derecho de gracia es un recurso que solo debe aplicarse en circunstancias especiales”.

Con todo, el sabor que nos deja todo esto es el de un abandono en la lucha anticorrupción y, en particular, en las sanciones sobre los delitos económicos y financieros cometidos durante la década de los noventa.

A continuación los dejamos con una pequeña lista de personas que no deben escapar a la acción de la justicia, en los llamados “delitos de cuello y corbata”:

Dionisio Romero Seminario: El hombre que maneja el mayor grupo económico del país fue a la conocida “salita del SIN” para negociar la presencia de hombres suyos en la junta de acreedores en la empresa pesquera Hayduk, la cual tenía a sus principales socios involucrados en un tema de narcotráfico. Romero comentó en su momento que fue a tratar con Vladimiro Montesinos temas de su “interés de bolsillo”.
Roberto Abusada: Estuvo involucrado en la cuestionada privatización de Aero Perú, donde se vendió esta compañía a la mitad de precio de mercado, en colusión con la empresa que la compró (Aero México) la cual también estuvo involucrada en un caso de corrupción en su país. Abusada era asesor del entonces Ministro de Economía Jorge Camet y, posteriormente a la privatización, fue Presidente del Directorio de la privatizada aerolínea peruana, que finalmente llegó a la insolvencia.
Arturo Woodman: El ex candidato a la vice presidencia por Unidad Nacional estuvo involucrado en la irregular privatización del puerto de Matarani. Woodman fue presidente del Comité Especial de Privatización (CEPRI) de dicho puerto, del cual se hizo acreedor una empresa vinculada al Grupo Romero, de la que Woodman es parte. Se pagó una suma irrisoria (9 millones de dólares por un puerto que vale 70 millones).
Jorge Camet: Ministro de Economía, encubridor y co partícipe de las operaciones ilícitas alrededor de su despacho. Propietario de la constructora JJC Contratistas Generales, la cual era una mediana empresa, durante su periodo de Ministro ganaba buena parte de licitaciones y construcción. En ese momento, el MEF era el ente encargado decidir en materia de obras públicas. Según las investigaciones de las Comisiones del Congreso, JJC y otras 6 empresas, conocidas como “las Siete Hermanas”, se adjudicaron el 66% de las licitaciones, llegándose a establecer una repartición de contratos, los cuales eran ejecutados finalmente por subcontratistas. Para que la operación fuera “transparente”, Camet cedió el control de la empresa a sus hijos, los hermanos Camet Piccone y a su sobrino, Portaro Camet.
Francisco Moreyra García – Sayán: Socio principal de uno de los diez estudios de abogados más importantes de Lima, estuvo involucrado en una de las operaciones de compra de deuda cuya irregularidad fue detectada, por el acceso a información privilegiada con la que se contaba. Moreyra formó en su estudio de abogados el Perú Privatization Fund (PPF), que tenía entre sus integrantes al Banco de Crédito del Perú, al cual Moreyra asesoraba. Formaban también PPF empresas formadas en Gran Caymán e Islas Vírgenes Británicas, de las que Moreyra era director. Al mismo tiempo, el abogado fungía de asesor del MEF durante la gestión de Camet. PPF fue el principal comprador de papeles de la deuda peruana, la cual vendió a su vez al Estado peruano, una vez que dichos papeles se revalorizaran por el cumplimiento de los compromisos internacionales. A través de Moreyra se sabía cuando comprar y cuando vender.
Familias Wiese y Picasso: Propietarias del Banco Wiese Sudameris y del Banco Latino, respectivamente, entidades que se encontraban en problemas, por diversos motivos. El Wiese fue rescatado a través de la transferencia de la cartera pesada de activos y un aval del Estado por 300 millones de dólares. Al Latino se le inyectaron recursos, luego se le adquirió para finalmente venderse al Interbank. La operación hubiera comprometido más patrimonio del Estado, de no ser porque Scotiabank adquirió recientemente el Wiese, haciendo renuncia expresa del cobro del aval estatal. De los cerca de mil millones de dólares empleados en la operación, solo se recuperaron 55 millones.
Augusto Miyagusku: Fue miembro del directorio y luego Presidente de la compañía aseguradora estatal Popular y Porvenir hasta 1996, en la que se realizaron operaciones dolosas como contratación de empresas vinculadas a los directores, alquiler y venta de propiedades a precios subvaluados, pólizas de seguros sobrevaluadas a aeronaves del Estado, así como el pago del seguro a Víctor Joy Way, adquirido después (no antes) de que su casa sufriera un atentado.

CUIDADO CON LOS RACISTAS

A continuación reproducimos un comentario hecho por Ramiro Escobar, periodista de la revista Ideele y del programa “Sin Rodeos” (Canal N), donde denuncia expresiones racistas de un conocido y prestigiado político peruano. Consideramos necesaria su reproducción, con el fin de poner en relieve una realidad que muchos niegan su existencia pero que es presente en nuestra sociedad.

UN DIALOGO INOLVIDABLE
Ramiro Escobar

El jueves 1ro. de junio del 2006, apenas tres días antes de nuestra turbulenta segunda vuelta, el congresista Àntero Flores Araoz me recibió en su oficina del Congreso de la República, llena de cuadros de caricaturas de él mismo, para contestar algunas preguntas acerca del TLC. Uno de los temas era la iniciativa planteada por un grupo de ciudadanos para que el Congreso convoque a referéndum sobre el TLC. Mientras Omar Rubina preparaba la cámara, se produjo entre él y yo el siguiente diálogo….

– ¿Y usted cree, congresista, que debe aprobarse el referéndum sobre el TLC?
– Noooo, ¿le vas a preguntar a las llamas y vicuñas sobre el TLC?
– ¿Cómo?? ¿A quién se refiere con “llamas” y “vicuñas”?? Eso es insultante.
– Te parecerá insultante, pues, pero…
– ¿Cómo se puede referir como “llamas y vicuñas” a la gente?? Es insultante.
– Bueno, es tu opinión, si no te gusta, me voy. Esa es mi opinión. Un tema técnico no les puedes preguntar. Es una barbaridad. No les puedes preguntar a toda la ciudadanía. Al que no sabe leer y escribir, no le vas a preguntar eso…
– No los puede llamar “llamas y vicuñas”, señor.
– No lo estoy haciendo en el micro.
– No, pero igual es insultante. Me está agrediendo a mí y a numerosos compatriotas.

La entrevista terminó poco después, en una atmósfera tensa e incómoda. Salí casi furtivamente y sin darle la mano. Flores Araoz luego, acaso para bajar la tensión, me dijo que Hildebrando Tapia, un congresista de Unidad Nacional, estaba en la Comisión de Comercio Exterior. Pero ya la barbaridad estaba lanzada y había quedado registrada en mi memoria con tristeza, furia e indignación.

En el umbral de una coyuntura política y social dificilísima, un Padre de la Patria se atrevía a referirse a los ciudadanos de esa manera, tal vez con la convicción de que yo le celebraría la ocurrencia. Pero esa frase para mí fue un insulto de marca mayor, un acto de racismo hacia quienes viven en las zonas altoandinas y tienen – ¿hace falta recordarlo?-los mismos derechos que cualquier otra persona.

La frase, por cierto, se emparenta con “el auquénido de Harvard” pronunciado por el padre de Lourdes Flores, con insultos que uno escucha en la calle y hasta con la patada de Alan García. Pero dicha en esta encrucijada histórica reviste mayor gravedad: demuestra que ciertos políticos no sólo no comprenden al país, sino que no lo sienten y ningunean a su propia gente sin ningún remordimiento.

Esperamos una disculpa pública del doctor Flores Araoz, que incluso ha sido voceado como posible Primer Ministro. Pero más que eso esperamos que este escandaloso episodio lo llame a la reflexión, a la sacudida moral. No se puede hacer política en el Perú con esas ideas, con esos sentimientos. No se puede ni se debe. La exclusión tiene varios rostros y uno de ellos, penoso, es el lenguaje del desprecio.

¿DE QUE SE FELICITAN?

La crisis en UPP no es una buena noticia

Sorprende, de manera poco grata, la actitud de los principales líderes apristas (incluyendo al Presidente electo Alan García Pérez) quienes han saludado entusiastamente la renuncia de Carlos Torres Caro y otros parlamentarios electos al proyecto político encabezado por Ollanta Humala.

Hemos sido, desde esta tribuna, sumamente críticos con Humala y sus propuestas, pero debemos reconocer que el Comandante en situación de retiro ha sido sumamente consecuente con lo que piensa y dice.

Creemos que la salida de Carlos Torres Caro no obedece a la desviación de un proyecto político, sino a la lucha de egos que se ha convertido la alianza entre UPP y el nacionalismo, donde cada quien pretende velar por una mayor preponderancia sobre las distintas facciones a través de una mayor cercanía a Ollanta Humala. Ello ha acelerado, junto con la derrota electoral, las pugnas internas dentro de una variopinta alianza, con intereses difusos entre sí.

El APRA, a lo largo de su historia, ha tenido facciones y alas, unas más radicales que las otras. Hoy, incluso, se puede hablar de dos tendencias dentro del aprismo, encarnadas en Jorge del Castillo y Mauricio Mulder. Sin embargo, dichas discrepancias han sido procesadas dentro de los cauces partidarios, sin que se produzca una división mayúscula del partido.

Eso es lo que todo partido o grupo político debiera hacer. Por ello sorprende que el APRA se congratule que sus adversarios políticos terminen sacándose los ojos. Ello le podrá servir para el corto plazo, pero si el gobierno de Alan García busca ser algo diferente a su primer quinquenio, deberá pensar menos en el corto plazo y en el mero cálculo, y sí consolidar posiciones que ayuden a consolidar la democracia.

Así como necesitamos una derecha y una izquierda modernas, la democracia requiere también de grupos radicales que expresen a los descontentos. Si se logra que ello se canalice a través de un partido sería lo ideal. Sin embargo, el propio liderazgo aluvional de Humala, sus tendencias autoritarias y la lucha de personalidades que se ha convertido su agrupación hacen prever que su movimiento no sacará provecho alguno de las elecciones municipales y regionales de noviembre próximo.

Sin embargo, lo peor que puede pasarle al país es que, al congratularse por la derrota de Humala y la fragmentación de su grupo político, olvide que existe un mensaje claro de un segmento de la población para no que no se olvide la situación de exclusión y abandono que viven desde el inicio de la República. Si se deja de lado dicho mensaje, cinco años más tarde podremos comentar como otro outsider tiene posibilidades claras de acceder a la Presidencia de la República.