UN FRACASO MAS SI IMPORTA

Razones de la derrota de la derecha peruana.

Antes de dedicarnos a la tarea de comentar los errores cometidos por Unidad Nacional durante esta campaña electoral, no puedo dejar de mencionar algunas palabras de elogio a Lourdes Flores. Ha hecho una campaña ciertamente esforzada y honesta, reune cualidades de decencia y honestidad que pocas veces se ven en la política peruana (en medio de improvisados y ladrones que lamentablemente pululan) y, sin duda, ha hecho un trabajo serio por intentar darle un rostro social a la derecha peruana. Y aunque esté en muchos aspectos en desacuerdo con sus planteamientos, no dejo de reconocer en ella a una política seria y honesta. Valga este primer comentario que, en cierto modo, intenta dejar en claro que LFN ha sido una digna contendora.

Ahora si, pasemos a la necropsia.

LECCION 1: LOS VICEPRESIDENTES TAMBIEN CUENTAN

En esto Lourdes no aprendió la lección del 2001, pasó de la “plancha Benetton” a una fórmula presidencial anodina y, peor aún, con un presente griego en ciernes: Arturo Woodman.

Si se le criticó como inconsecuente al juntar al liberal Drago Kisic con el comunista José Luis Risco, hoy paga las consecuencias de no tomar en cuenta lo que sus adversarios le podrían decir (y eso que el “factor Woodman” no fue explotado en la medida de lo esperado).

Así, se pasó de contar con el primer “comunista de derecha de la historia” a tener como compañero de fórmula al brazo derecho del grupo económico más importante del país y, encima, fujimorista confeso.

Del señor Carpio Silva, segundo vicepresidente, mucho no se puede decir, salvo que fue un fantasma durante todo el proceso electoral.

LECCION 2: NO HAGAS TU SOLA LA CAMPAÑA

Durante muchas semanas se percibió a LFN como una candidata solitaria, por decisión propia y por presión mediática. Lourdes se desprendió de sus cancerberos (Rafael Rey y José Barba Caballero), Antero Flores-Araoz se “auto-apartó” de la campaña y hasta a sus candidatos parlamentarios los corrió de su lado.

Lo que con buena fe creyó que era renovación y evitar tener una campaña al estilo FREDEMO terminó reincidiendo en uno de los mayores errores de Mario Vargas Llosa: no contar con gente que le ayudara a responder los ataques ni con personas que pudieran decirle a la candidata que errores estaba cometiendo.

LECCION 3: TEN UNA BUENA LISTA PARLAMENTARIA

Consecuencia del error reseñado en la lección 2, la lista parlamentaria de Un careció de brillo y personalidad propia. Solidaridad Nacional fue quien hizo el gran negocio: de los hasta ahora 15 congresistas del mapa, 6 serían del movimiento del alcalde Luis Castañeda Lossio.

Fracaso rotundo no solo para el PPC, quien debió ceder varios puestos importantes a cambio del apoyo del popular burgomaestre (quien ya anunció que irá a la reelección solo), sino de toda la alianza, que a lo más obtendría 1 ó 2 parlamentarios más que en el 2001.

LECCION 4: DEFINE UN EJE DE CAMPAÑA Y SE CONSECUENTE CON (Y DENTRO DE TU PLAN DE GOBIERNO)

Esto fue lo que le faltó a Lourdes en el plano programático. No tuvo uno o dos temas que le permitieran llevar adelante una campaña electoral. En un inicio fueron Educación y Salud, luego pasaron a los 600,000 puestos de trabajo para al final pasar al eje democrático. Total, ¿en qué quedamos?

Y en su Plan de Gobierno habían serias falencias, consignamos solo 16 de ellas:

1. Empleo:

El Plan de UN señala que se “velará por el cumplimiento de las normas laborales como parte del fortalecimiento del imperio de la ley, sancionando severamente cualquier infracción”. Lo que no define el plan es quien va a ejecutar dicha acción: ¿El Ministerio de Trabajo con más inspectores o tercerizando la fiscalización laboral?
En general, no queda muy claro cual es el rol que tendría el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo a lo largo del todo el plan.

Sobre la propuesta de 600,000 puestos de trabajo, no tengo una opinión definida. He leido opiniones a favor y en contra, ambas respetables, pero que mis rudimentos sobre macroeconomía no me permiten tomar una posición sobre la materia. Lo perjudicial para Lourdes es que las propuestas de este tipo ya están algo devaluadas (“síndrome Toledo” le llaman).

2. Salud:

Punto 5 del Plan de Gobierno: “Desarrollar un sistema de aseguramiento universal financiado por el Estado para la población en extrema pobreza y parcialmente para la población pobre”. ¿Qué se va a hacer: continuar con el seguro integral de salud que actualmente se viene brindando, será a través de EsSalud que van a adscribir a este sector?

Ausencias: Plan de Salud Mental. ¿Como tratar a las personas que sufren alguna enfermedad psiquíatrica?

3. Educación:

Aunque en general es uno de los mejores puntos del Plan de Gobierno, no me responden a una pregunta fundamental: ¿Cómo delinear una estrategia para convencer al SUTEP de que las evaluaciones de maestros son necesarias? Un grave problema de la educación peruana es justamente el esquema de docencia que maneja el SUTEP y su renuencia a las evaluaciones. Ver más detalles en el libro de Nicolás Lynch (candidato con el 3 por el Partido Socialista): “El Pensamiento Arcaico en la Educación Peruana”.

4. Educación Universitaria:

Aqui se manifiesta algo de lo que adolece en general su plan de gobierno: ¿que metas presupuestarias por sector se manejan? Se dice que se va a mejorar la universidad pública, pero no se indica cuales son los montos en los que progresivamente incrementaran el presupuesto para investigaciones o salarios. Recuerda que hay una sentencia del TC sobre homologación de sueldos que tiene que cumplirse progresivamente (a mi particularmente no me gusta, pero la ley y las sentencias deben respetarse).

5. Programas Sociales:

Omisión: ¿Cual va a ser el papel de la Mesa de Concertación de Lucha Contra la Pobreza para la reformulación de políticas sociales? Comentario: la MCLCP viene trabajando este tema hace 5 años de manera descentralizada. Tanto los gobiernos de Paniagua y Toledo le han dado cierto espacio de manejo pero podría dársele un mayor margen.

6. Familia, Mujer e Igualdad de Oportunidades:

Se dice en el Punto 3: “Desarrollo de programas integrales de una verdadera paternidad responsable en las que se deje clara la importancia de los valores morales y de la consecuente responsabilidad con la que debe vivirse la sexualidad. Dichos programas se iniciarán con la formación integral de los adolescentes en los colegios”.

Es curioso que lo diga un católico y a pesar de estar de acuerdo con algunas de dichas ideas ¿pero no suena esto medio conservador? Me imagino aqui libros diseñados por la Obra (el Opus Dei) sobre sexualidad. Y más conservador me suena porque no se habla ni una sola palabra sobre salud reproductiva.

Omisión: hay una referencia demasiado lírica al tema de violencia familiar. ¿Dónde quedó la perspectiva de género y acciones concretas para enfrentar este problema? Si se hubiera enfatizado esto en la campaña, Lulu hubiera tenido más votos en sectores populares.

7. Justicia:

Dos críticas puntuales:

– Reemplazo del Consejo Nacional de la Magistratura por un Consejo de “super juristas” nombrados por el Ejecutivo y el Legislativo. Si bien podemos poner a gente tipo Jorge Avendaño o Javier de Belaúnde en estos cargos, también nos corremos el peligro de ingerencia política en el nombramiento de jueces. Creo que si se podria modificar la composicion actual del CNM (p.e.: que jueces y fiscales supremos no estén) y la forma de eleccion de sus miembros, pero sin quitar la participacion de la sociedad civil (colegios de abogados, universidades) en este tema.

– No tienen una política clara en materia penitenciaria. Aumentar las penas y construir más cárceles no es lo único. ¿Qué se hace con la gente que está en las cárceles: se le rehabilita o solo se les aisla? Una leidita a “Los Dientes del Dragon” de Hubert Lanssiers no les hubiera hecho mal a mis amigos socialcristianos.

8. Derechos Humanos:

Quizás sea el punto más flojo de Unidad Nacional, en parte por lo que omiten, en parte por las declaraciones de sus voceros.

– CVR: Hombre, no pido que estén de acuerdo al 100% con lo que dice el Informe, pero tampoco que tengan las posturas de Rey y de Barba. A decir verdad, en el Plan de Gobierno morigeran en algo su posición, pero siguen sin reconocer que, en algunos momentos y lugares, las FFAA vuilneraron derechos humanos. Poner a Lourdes Alcorta como vocera en este tema es otro error mayusculo, la señora dice defender a todas las mujeres violadas, salvo a las que fueron terroristas o sospechosas de serlo, porque son “enemigas de la patria” Y es otro error de la Sra. Alcorta decir que el informe divide a los peruanos, todo lo contrario, señala por donde deben ir los primeros pasos para unirnos como nación.

– Reparaciones: Confunden reparar con las actividades sociales cotidianas de un Estado. Además, las reparaciones individuales si son sustentables economicamente. La CVR elaboró un documento donde se explicaba como financiar el Plan Integral de Reparaciones. En la pagina web de la CVR (www.cverdad.org.pe), en los anexos del Informe Final, se puede ver dicho documento.

– Plan Nacional de Derechos Humanos: Este es un documento que se trabajó durante todo el año pasado para tener una política nacional en la materia. Sin embargo, ninguno de los 3 partidos con opciones lo toman en cuenta. Una lástima.

– Inocentes en prision: Todavia quedan algunos. El pobre Lanssiers nos dejó sin terminar la tarea.

11. Reformas Institucionales:

Pregunta: ¿No es necesario un cambio del sistema electoral o introducir reformas al Parlamento? Ni una sola palabra en el Plan de Gobierno.

Pregunta 2: ¿Donde quedó el Plan de Reforma de las Fuerzas Armadas? Tampoco se menciona.

Pregunta 3: ¿Y el Acuerdo Nacional? Ni siquiera para criticarlo lo indican.

12. Orden Interno y Seguridad Ciudadana:

Cuando Rospigliosi y Costa estaban en el Ministerio del Interior, crearon un comite de crisis sociales, para preveer aquellos conflictos sociales que podían tener una posible afectación al orden interno. Ese mecanismo de prevención está ausente de su plan (y en realidad, de casi todos los planes).

13. Política Exterior:

Dos temas que no quedaron claros: ¿Cuál va a ser nuestro papel en la CAN: vamos a salirnos, a impulsarla más y a no dejar que Chávez la manipule? ¿Qué rol jugará el Perú como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU?

14. Agricultura:

Las medidas que proponen son necesarias para la promoción del sector. Sin embargo, creo que falta un plan más ambicioso para rescatar la agricultura de la sierra. Allí, comparativamente, tanto el APRA (con Sierra Exportadora) como Susana Villarán (con Sierra Emprendedora) le sacaron una ventaja comparativa.

15. Minería:

El tema que más ha afectado al sector minero en estos años han sido los conflictos sociales. El gobierno de Toledo, tardíamente, ha creado una Dirección de Asuntos Sociales en el MEM para mejorar el rol del Estado como árbitro en estas controversias. Pero UN no ha planteado nada en esta materia. Grave omisión, más aun si no quieren ser vistos como defensores de intereses privados.

16. Hidrocarburos:

Esto no está en el Plan, pero, ¿Lourdes no debió tener una posición más firme en el tema Camisea frente a las constantes rupturas del tubo de gas líquido?

LECCION 5: ENTENDER CABALMENTE AL PAIS

Lo que el electorado peruano buscó en esta ocasión fueron cambios para mejorar su calidad de vida. Sin embargo, el discurso de Lourdes, si bien consecuente con lo que piensa, no dejó de defender a la empresa privada per se, sin distinguir casos en los que era indispensable fijar una posición más crítica, como el tema de la rotura de los tubos de gas líquido de Camisea.

Eso fue lo que, en mi humilde opinión, le faltó a LFN. Armar un equipo de gobierno serio, tener delimitadas las funciones y temas de la campaña y, sobre todo, proponer al país un cambio social que no excluya la inversión privada. Difícil de hacer, lo admito, pero una política de tanta experiencia debió percibir estas cuestiones.

De todas maneras, no estoy dentro del sector que sepulta toda opción política futura de Lourdes Flores Nano, pero tendrá que meditar los errores cometidos en esta campaña para poder construir una derecha moderna y consecuente, la cual, por cierto, también nos hace falta.

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HASTA LOS GRANDES SE EQUIVOCAN

Tengo el privilegio de conocer y trabajar junto a Carlos Tapia, ingeniero rural y ex miembro de la CVR, pero sobre todo, una de las personas con mayor conocimiento sobre Sendero Luminoso y la problemática de la violencia en el Perú. Sin embargo, en esta ocasión me permito discrepar de sus posiciones expuestas en una entrevista que diera al diario La Republica.

En primer lugar, una persona que admira a Juan Velasco Alvarado y muesta ambigüedades sobre el respeto a la libertad de prensa no es garantía suficiente de vaya a respetar las libertades públicas.

En segundo lugar, creo que las acusaciones contra Humala son lo suficientemente graves para descalificarlo moralmente. El hecho que un ex integrante de la CVR lo apoye le quita, sin duda, cierto respaldo a las investigaciones que ha hecho la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos con la eficiencia y competencia de siempre, pero no borra los hechos ni las víctimas ni los testigos ni los procesos judiciales que deberán continuar su curso. Justamente, lo que debería extrañar y causar indignación a Tapia es que un presunto violador de derechos humanos, el responsable político de la matanza del Frontón y una candidata con un entorno contrario a la CVR se disputen el más alto cargo a ocupar en el Perú.

En tercer lugar, el hecho que Humala sea el único candidato entre los más votados que haya dicho que apoyará el plan de reparaciones recomendado por la CVR no es garantía suficiente de su cumplimiento. Más bien, lo que pinta de cuerpo entero al candidato Humala son las apelaciones a la violencia y la intolerancia que él, sus familiares y algunos de sus seguidores han mostrado en esta campaña electoral.

En cuarto lugar, Tapia conoce de cerca la trayectoria de Susana Villarán y sabe, por tanto, que sus declaraciones sobre el caso de Madre Mía no fueron por un cálculo electoral, sino por una preocupación sincera y real.

Finalmente, y esto es una posición personal, no creo que el proyecto de Ollanta Humala encarne “la gran transformación social” que necesita el país. Todo lo contrario, el mayor peligro con Humala es que, gracias a su autoritarismo y/o a su torpeza, las demandas sociales que dice enarborar y que deben atenderse podrían dejarse de lado por cualquier otro gobierno.

Me permito esta licencia personal, para discrepar con alguien a quien tengo en estima. Pero como dice el viejo dicho, “soy amigo de Platón, pero soy más amigo de la verdad”.

Actualización: Para más opiniones sobre el tema, ver la extensa entrevista que Carlos Tapia tuvo con Cecilia Valenzuela en La Ventana Indiscreta y la respuesta que Susana Villarán da en La República sobre este tema.

INTOLERANCIA

Más que el conteo de votos para definir quien pasa a la segunda vuelta (y que los grupos políticos involucrados han tomado con seriedad y calma), en estos días me suscita preocupación un aspecto que ha atravesado buena parte de la campaña y que se viene manifestando también en estos días: la intolerancia.

Durante toda la campaña hemos visto expresiones de intolerancia por parte del candidato Ollanta Humala, sus familiares y algunos de sus seguidores.

Por un lado, hemos sido testigos como en manifestaciones en provincias, tanto Lourdes Flores como Alan García fueron agredidos por personas identificadas como simpatizantes del comandante en retiro. Asimismo, miembros del Partido Nacionalista quisieron impedir el mítin de Susana Villarán en Huaycán.

Por otro lado, hemos sido testigos, durante varios años, de las expresiones vertidas por Antauro Humala y algunos miembros del entorno humalista (como el General EP Essasemberger) en contra de Chile, la comunidad judía, el movimiento homosexual y, en general, contra sus opositores políticos, en un medio de comunicación que llevó por un buen tiempo el nombre del candidato presidencial de UPP. Y otro pasquín, con similares carácterísticas y bajo el título de “La Olla”, viene repitiendo, en tono menos chillón, insultos en contra del Presidente Toledo, Lourdes Flores y Alan García.

Caso aparte es el de Daniel Abugattas. Sus insultos contra Martha Hildebrandt y Eliane Karp nos eximen de mayor comentario, con excepción del rechazo natural a dichas expresiones. Mayor sorpresa y desagrado me producen las expresiones vertidas por este personaje – quien parece que estará de todas maneras en el próximo Congreso – en el Colegio Los Reyes Rojos, quien cree que la sociedad debe organizarse como un cuartel, pues les comentó a los alumnos de dicho colegio que impondría el servicio militar obligatorio y el servicio civil obligatorio para quienes van a la universidad, condenando, además, lo que cada persona hace en tiempo de ocio, cuestión en la que ningún estado moderno desde tiempos del absolutismo del Siglo XVIII se involucró.

Lamentablemente, no solo los seguidores de Humala se han caracterizado por esta actitud reprobable.

El día de las elecciones, todos fuimos testigos de un suceso bochornoso. Ollanta Humala fue pifiado e insultado al momento que fue a votar, e incluso se le lanzaron latas de gaseosa. Por más que el candidato de UPP no haya sido precisamente un dechado de virtudes, no merecía el maltrato y la violencia reflejadas en los rostros de quienes rechazaron su presencia en el local donde le tocaba votar.

De otro lado, a lo largo de esta última semana he escuchado y leido de parte de personas que votaron por Unidad Nacional una serie de expresiones francamente desatinadas. Desde llamados a Toledo para que haga fraude y evite que Alan y Ollanta pasen a segunda vuelta, o hacer una colecta para contratar sicarios que eliminen fisicamente a Humala, hasta condenas hacia quienes optamos por otras opciones democráticas que, en comparación, nos parecían mejores que la propuesta por Lourdes Flores Nano.

Y, para rematar el desvarío, varias personas han expresado en conversaciones informales o en sus respectivos blogs que solo una “masa ignorante” ha votado por Humala y por Alan García, descalificando de plano a todo aquel que no piense como ellos, o que no esté en los mismos círculos sociales que ellos.

Tal parece que tanto los humalistas como mis amigos simpatizantes de Lourdes han caido en el mismo defecto. Que no es poca cosa en un país donde existen discriminaciones para los empleos (la famosa “buena presencia”), locales donde no dejan entrar a personas que no son de determinado tono de piel (como Aura, Gótica o Cafe del Mar), para no hablar de la falta de reconocimiento del número de víctimas que se registraron durante la guerra contra el terrorismo en la sierra y selva peruanas (que fuera señalado por la Comisión de la Verdad). Y claro, también estamos hablando del país donde se practica la cultura del palo encebado, donde a toda persona que tiene cierto éxito profesional, empresarial o económico, se le trata de disminuir en su condición, minimizar su éxito o ponerle obstáculos.

¿No será que estas actitudes han impedido que Humala llegue a una mayor votación o que Lourdes llegue a pasar a segunda vuelta?

Si queremos constuir una mejor sociedad necesitamos del esfuerzo de todos los peruanos. Ello implica diálogo y concertación en aquello que estemos de acuerdo. No necesitamos exclusiones entre peruanos, ni menos aun muestras de intolerancia que hagan más difícil la vida en comunidad. Cuando culminen las elecciones, todos tendremos que convivir y, por tanto, no podemos hacer dicha convivencia un infierno.

Ojala en estos días, en los que muchos se van de viaje, o realizan sus tareas cotidianas en casa, o reflexionan a partir de su experiencia de fe, nos permitan pensar sobre como llevarnos mejor entre nosotros e impedir que esta ola de intolerancia siga creciendo.

FINAL DE FOTOGRAFIA, FOTOGRAFIA DE FINAL

Una primera mirada a los resultados hasta este momento

Ollanta Humala:
Ganó, sí. Pero no con el porcentaje de votos que pregonaba tener por calles y plazas. Parece haber llegado a su techo de crecimiento. ¿Límite natural o producto de las denuncias sobre vínculos con Montesinos? Eso se dilucidará en los próximos días.
Alerta: Los lamentables sucesos relacionados con la votación del candidato nos señalan dos cosas de preocupación: 1) Un grupo de gente opuesta a Humala que parece apelar a la misma violencia verbal y física que el nacionalista ha esgrimido durante toda la campaña. 2) Un candidato capaz de violar la ley electoral y seguirse presentando como víctima.
Alerta 2: Las acusaciones en su contra son tan serias que no le permitirían gobernar tranquilamente. La salida autoritaria o el pacto de impunidad se perfilan como su único bote salvavidas.
Consecuencia: Eso nos ratifica en que el triunfo de Humala sería lo peor para el país.

Lourdes Flores – Alan García:
Las horas que vienen serán decisivas, pues quien pase, muy probablemente sea el próximo presidente (o presidenta) del Perú. En términos generales, ambos candidatos y sus grupos están actuando con responsabilidad. Una alianza entre ambos, sea de co-gobierno o en puntos específicos, le daría mayor estabilidad a la democracia peruana. Quien pase, deberá forzar el debate con Humala, para descubrir su orfandad de ideas.
Alerta: Si Lourdes pasa a la segunda vuelta, deberá replantear su estrategia de campaña. El último mes ha sido desastroso para ella. No puede caer tampoco en el juego de la exclusión. Mensaje más social, guardar a Woodman y a Lourdes Alcorta hasta que acabe la segunda vuelta y tener 2 o 3 temas eje deben ser los fundamentos de su estrategia.
Alerta 2: Si Alan pasa, deberá darnos las garantías necesarias que hará un gobierno responsable. Deberá ser capaz de morigerar algunas de sus propuestas (tarifas y banco agrario) y deschar otras (pena de muerte para los violadores). Mensaje más inclusivo, de confianza frente a lo que sería el gobierno de Humala y la organización aprista serían sus fortalezas más importantes.
Consecuencia: Una reflexión de Semana Santa no les caería mal para replantear estrategias.

Valentín Paniagua:
Pago caro sus indecisiones y contramarchas. Su bancada será mayor que en el año 2001, pero deberá construir un espacio político mayor para la sobrevivencia de Acción Popular, en ello Lourdes Flores le podría dar algunos consejos. La decencia de su actuación y programa le aseguran un lugar como guardían de la democracia. Mereció mejor suerte.

El fujimorismo:
Ni tantos como decían, ni tan pocos que no se escuchen. Han obtenido entre 12 a 15 parlamentarios que les pueden dar cierta capacidad de negociación de impunidad, pero no tanta que les permita absolver de culpa total a Fujimori. Están en una encrucijada: aprender a jugar con las reglas democráticas o convertirse en los petaderos del sistema.

Humberto Lay:
No ha sorprendido la votación que ha tenido, merced al trabajo de los movimientos evangélicos. Deberá hacer esfuerzos mayores para consolidar una propuesta política que trascienda el ámbito confesional y con opciones para el 2011. Una interesante aparición.

Mirada Zurda:
Parece que el lema “izquierda unida, jamás será vencida”, comienza a sonar en las cabezas de Susana Villarán y Javier Diez Canseco. Tienen programa, tienen cuadros y buenas ideas, pero tendrán que ensuciarse más los zapatos para conformar una opción electoral, tanto para noviembre de este año (municipales y regionales) como para el 2011. Ojalá lo consigan.

Alejandro Toledo:
Se va no en olor de multitud pero sí con mejor aprobación de la que se esperaba. A punto de conseguir 3 a 4 congresistas que lo defiendan (y que probablemente formen bancada con el Frente de Centro). Estos meses serán claves para decidir cual será su papel luego de dejar el poder. Eso sí, su mensaje a la Nación del sábado estuvo, como diríamos en jerga futbolística, al filo del reglamento.

Fernando Olivera:
El gran perdedor de las elecciones. No obtendrá bancada y ni siquiera curul propia. No solo ha pagado el costo político de su estancia en Palacio de Gobierno, Iberia y Madrid. También lo ha hecho su anti-aprismo rabioso y su carencia de ideas. No se le extrañará en el próximo Congreso.

Organismos electorales:
A pesar de algunos problemas menores registrados por Transparencia, la organización electoral ha sido óptima. Tenemos garantía de un proceso electoral limpio, justo y transparente y eso siempre debe resaltarse.

Transmisiones electorales:
Mayor y mejor cobertura hubo en el tándem América – Canal N. Llamados a la calma, buenos paneles de invitados y un esfuerzo descentralizador importante.
Panamericana hizo una transmisión digna dentro de lo que sus medios económicos le permiten, aunque muy por debajo de lo que hizo su tradicional competidor. Rescatable también el esfuerzo del canal del Estado.
Frecuencia Latina optó por mezclar Shrek con los comentarios de Cecilia Valenzuela. A pesar de algunos buenos panelistas, se notó el sesgo “pro – Lourdes” que han tenido durante toda la campaña.
ATV dentro de lo suyo, con cobertura limitada a Lima y con cierto aire del pasado con Mónica Delta y Lucar de comentaristas.

La población:
Salvo el incidente lamentable de la votación de Humala, participación cívica mayoritaria y pacífica.

Parlamento Andino:
La gran cenicienta de los comicios. ¿No han pensado mis amigos de la Comunidad Andina en hacer algo para acercar el proceso de integración a la gente de mejor manera?

ANTES DE MAÑANA

Artículo de Gustavo Rodríguez en El Comercio

Gustavo Rodríguez explica, en este artículo aparecido hoy en “El Comercio”, de manera nuestras actitudes han colaborado en el crecimiento de una alternativa como Humala. Piénsenlo antes de votar y, sobre todo, durante el periodo que falta para la segunda vuelta en la que de seguro estará.

ANTES DE MAÑANA (Gustavo Rodríguez – El Comercio – 08.04.06)

Estimado José Carlos,

Mañana son las elecciones y quizá estés algo más nervioso que la última vez que nos vimos. Quizá recuerdes que me llevaste a un lado y me dijiste: ¿Qué hacemos para que Humala no sea presidente?

Yo me encogí de hombros y te dije: ¿Qué has hecho tú para que no lo sea?

Alguien se acercó en ese momento. No pudimos seguir hablando y me fui pensando que habías entendido mal mis palabras. No me refería a si llegaste a darle algún tipo de apoyo a los competidores de Humala. Me explico: esta primera vuelta en la que un candidato tan controvertido como Humala tiene las de ganar, no se da porque la gente sea bruta. O ciega. O porque le guste sufrir. Esas son generalidades de quienes ven la realidad que quieren ver.

Esta situación que te tiene nervioso se da porque Humala supo convertirse en el canal de protesta de una mayoría atávicamente excluida. Nunca antes se generó una lucha electoral tan marcada entre los peruanos integrados al mercado en todas sus dimensiones y los que siempre vieron el baile desde afuera.

Con mi pregunta quise decir: ¿qué has hecho desde tu posición para no acentuar la exclusión? ¿Dejaste de lado el discurso ‘aspiracional’ para justificar el uso de gente blanca en la publicidad de tus productos? Porque esas imágenes de gente blanca disfrutando una bonanza son leídas también como una clara advertencia de que el famoso ‘chorreo’ solo se ha quedado en ellos.

¿Aboliste ese memorando por el cual tus funcionarios de alto nivel entraban por la puerta principal y los de menor rango debían hacerlo por la puerta lateral? Porque debes darte cuenta de que si esa escena cotidiana fuera dibujada, la viñeta resultante sería una atroz caricatura de la diferenciación entre clases.

¿Dejaste esa mala costumbre de permitir que tu gente trabajara los fines de semana sin pago extra, mientras tú llegabas bien bronceado los lunes? Porque si yo estuviera en su lugar, y te viera nervioso por el alza de un determinado candidato, quizá yo mismo aplaudiría a aquel que te quita el sueño después de que tú me has quitado horas con mi hijos.

Pero salgamos de tu oficina, ¿sigues saludando a tu empleada de Carabayllo con un gesto lejano, porque te sentirías un poco degradado al solo abrazarla amistosamente? ¿Permites que se bañe en tu playa solamente cuando está por oscurecer, que es cuando tus vecinos no la pueden ver? Vamos a la calle, ¿has vuelto a exclamar desde tu autazo aquello que una vez te oí? Un taxista te había cerrado por ganarse un pasajero y le dijiste: ¡Cholo tenías que ser! ¿Qué habrá pensado al verte en tu carrazo insultándolo no por su imprudencia, sino por tener el color que le dio su madre?

Espero que con este compendio de acciones que sé que has cometido, entiendas por qué Humala será tan votado mañana. Él es un eslabón más de esa cadena esperanzada de fujimoris y toledos que, trágicamente, termina defraudándolos al no incluirlos en un proyecto de país viable.

De nosotros, los más afortunados, depende que algún día acabe esta pesadilla circular.

UNA REFLEXION FINAL ANTES DE LAS ELECCIONES

Por un voto por cambios politicos y sociales, en democracia

ELIGIENDO SOBRE UN ABISMO SOCIAL

Achacar el voto en favor de Ollanta Humala a la mera ignorancia es solo mirar la cuarta parte de un problema larvado en nuestro sistema político.

En efecto, es cierto que buena parte de nuestra población no conoce la Constitución ni para que sirven nuestras instituciones. Quizás ello explique en parte porque pensamos que pueden hacer más de lo que la Constitución y las leyes le permiten. ¿O no es cierto que es un sentido común nacional pensar que el Congreso debe dar leyes que bajen las tarifas de los servicios públicos, o que den más puestos de trabajo en el Estado?

Es verdad, algo de eso hay, pero sostener, con sus más y sus menos (y de manera solapada), que nuestras votaciones presidenciales se deben a una masa de “cholos ignorantes” que siempre deciden mal, no es solo ver una mínima parte de lo que sucede en el país, sino seguir ahondando en aquellas brechas sociales y económicas que son las que, en realidad, han generado este hastío con lo establecido. E ignorar que estamos en un país con 54% de pobres, con la peor educación de América Latina y con las secuelas vivas de un conflicto armado interno.

Hay, sin duda alguna, una emergencia social que atender. Si bien durante estos últimos 15 años hemos conseguido la derrota de la inflación, una estabilidad macroeconómica y cifras de crecimiento importantes, las personas no han sentido que dichas cifras buenas se traduzcan en más plata en sus bolsillos y más oportunidades para salir adelante. En parte porque nuestra economía es informal, en parte porque hay un desfase entre el crecimiento y la generación de empleo, en parte porque el empleo que se requiere es calificado y muchos de nuestros compatriotas no cuentan con dichas calificaciones. Y porque, sin duda, el crecimiento económico no puede ser el único eje de nuestras políticas económicas. La pregunta no debe ser solo ¿cómo hago para que el país eleve su Producto Bruto Interno? Debe acompañarse de una reflexión sobre cómo hacemos para que los peruanos tengamos más oportunidades de desarrollo.

La propuesta, pasa, sin duda alguna, porque nuestros empresarios – de todos los sectores – entiendan que el lucro no debe ser el único motor e idea de su acción empresarial. Es sin duda, un componente importante, que debe ser incentivado, pero no en detrimiento de los derechos de sus trabajadores, de su entorno social y del medio ambiente.

Recientemente, el Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica, Javier Neves, señalaba lo siguiente sobre nuestros empresarios y su rol en la sociedad peruana:
No queremos empresarios democráticos en el Estado y autoritarios en su negocio; menos aun, autoritarios en ambos espacios. No queremos empresarios en los videos de la corrupción ni en las componendas con los gobiernos. Queremos empresarios conscientes de la realidad del país, que respeten la dignidad de las personas, especialmente la de sus propios trabajadores. Tendrán ellos, así, su seguridad física y la garantía de sus ganancias y nosotros la de que avanzamos hacia un desarrollo integral, donde imperen la justicia y la paz“.

Es claro que la población está reclamando una mayor y mejor redistribución de los ingresos y la mejora de las oportunidades en salud, educación y nutrición. A ello se suma la relación entre las actividades económicas y el medio ambiente. En suma, se busca una mayor inclusión dentro de la sociedad. Esta realidad es algo que no podemos ignorar y nos toca a la puerta, por más que los mensajeros que la intentan reivindicar no sean los mejores.

Y si, muchas veces ello implica que las reglas de juego económicas se modifiquen. Pero esta modificación no debe ser producto de una imposición o del mero capricho del gobernante de turno. Es necesario un consenso político y social sobre los cambios que se deben realizar. Y ello solo se puede realizar en democracia. Lo que me lleva al segundo punto de esta reflexión.

CAMBIOS SOCIALES Y POLITICOS SI, PERO EN DEMOCRACIA

Hace seis años una buena parte de los ciudadanos peruanos expresaron su rechazo a un modelo excluyente, no solo en lo económico, sino también en lo político. El fujimorismo fue la síntesis perversa de los peores defectos de la sociedad peruana: autoritarismo, exclusión, violencia y corrupción.

Hoy, muchos ciudadanos están descontentos con la democracia. Muchas de las razones han sido expuestas en el primer punto de esta exposición. Otras tienen que ver con el desempeño de las instituciones, tales como el Congreso, el Poder Ejecutivo y la Administración de Justicia, de entes reguladores y de las instituciones encargadas de la Seguridad Nacional y Orden Interno.

Muchos percibimos que la Administración de Justicia no funciona, que la Policía no cumple a cabalidad con su tarea de protegernos, que las Fuerzas Armadas aun no encuentran su rol dentro del nuevo contexto mundial, que el Parlamento merece unas reformas para su mejor funcionamiento, que quizás sea mejor tener un Primer Ministro con más funciones de gobierno.

Todas estas reformas forman parte del pasivo de Alejandro Toledo, quien no se atrevió a ejecutarlas, o le quitó respaldo político a quienes estaban haciendo un buen trabajo. Quien a partir del 28 de julio de 2006 se encarge del gobierno deberá emprender, además de sus labores cotidianas, esta ambiciosa tarea.

Y en ello, lo que comúnmente llamamos formas y que prefiero denominar reglas democrácticas, importan mucho en esta tarea. Miremos sino el ejemplo del gobierno del general Juan Velasco Alvarado, tan admirado por uno de los candidatos en carrera. Cierto es que el Perú requería reformas fundamentales para superar una estructura político y social poco inclusiva, pero no solo la ideología subyacente a este proyecto era la equivocada, también lo era el hecho de pretender hacer una “revolución desde arriba”, sin ningún consenso, vía golpe de Estado, restringiendo las libertades y excluyendo a aquellos actores que no se alinearan con el régimen. El resultado: un desastre económico, el sistema democrático destrozado, unas Fuerzas Armadas solo prepraradas para luchar contra un enemigo externo y un radicalismo político que fue la principal causa del surgimiento de Sendero Luminoso.

Así, toda reforma del sistema político deberá producirse por los mecanismos que la Constitución permite, sin vulnerar el respeto a la separación de los poderes, ni transformar los procesos de reforma en meros mecanismos de intromisión política. Por ello es necesario contar con partidos políticos que respondan a dicha expectativa.

UN ENFOQUE DESDE LOS DERECHOS HUMANOS:

Muchos asocian la preocupación sobre los derechos humanos como un asunto meramente relacionado con las vulneraciones de los mismos cometidas durante el conflicto armado interno (o lucha contra el terrorismo, como quieran llamarlo) y la atención a sus secuelas. Es cierto que buena parte de la atención del próximo gobierno deberá residir en este punto: colaborar con la judicialización de los casos pendientes, implementar el Plan Integral de Reparaciones y demás recomendaciones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Sin embargo, un enfoque desde los derechos humanos sobre lo que debe ser un buen gobierno no se limita a lo señalado en el párrafo anterior. Hablamos de algo más ambicioso: cómo hacer que los derechos de todas y todos se respeten y ello incorpora además del derecho a la vida, la integridad física, la libertad de expresión o de votar, a los derechos a la salud, la educación, la alimentación y la vivienda. Es contemplar, en suma, como plasmamos instituciones y políticas orientadas a la persona humana como fin supremo de la sociedad y del Estado. Así, el norte de la política económica deja de ser el crecimiento económico por si solo, sino el bienestar del ser humano; o el enfoque sobre como mejorar la educación no pasa solo por mejorar infraestructura y sueldos o hacer concursos de maestros, sino que también contempla contenidos que permitan formar buenos ciudadanos (no solo buenos profesionales); o preservar el medio ambiente no pasa solo porque las empresas no contaminen, implica también educarnos a todos en el respeto al ecosistema.

De esta manera, el gobierno que venga no solo debe adoptar una política que preserve los derechos humanos y que sancione los hechos ocurridos en el pasado. Debe, además incorporar una perspectiva que oriente su trabajo en favor de la persona humana, antes que en la mera estadística (que, recordemos, solo son herramientas técnicas).

REFLEXIONES FINALES

De esta manera, podríamos plantearnos las siguientes preguntas antes de votar:
a) ¿Que agrupación política garantiza que gobernará el país respetando las libertades básicas y el ordenamiento constitucional?
b) ¿Qué agrupación política contempla un rol del Estado más activo, sin llegar a ser un Estado empresario, a fin de generar mayor inversión y redistribuir riqueza?
c) ¿Qué agrupación política plantea incluir a nuestros compatriotas que carecen de las mismas oportunidades que nosotros, sin excluir a aquellos que tienen más por el solo hecho de serlo?
d) ¿Qué agrupación política está dispuesta a aceptar el reto de reformar el Estado, para hacerlo más moderno y no solo desde la óptica de despedir personas o tercerizar actividades?
e) ¿Qué agrupación política tiene una vocación política real por defender los derechos humanos e implementar un plan de reparaciones’
f) ¿Qué agrupación política está llana a conversar con el sector empresarial, para modificar aquellas reglas de juego económico que excluyan a la población de los beneficios del crecimiento, sin ahuyentar a la inversión?
g) ¿Qué agrupación política plantea una reforma de la administración de justicia que incluya a los jueces como actores y que permita un mejor y mayor acceso a la justicia?
i) ¿Qué agrupación política plantea cambios para tener una educación y salud de calidad?
j) ¿Que agrupación política buscará mejorar nuestra seguridad ciudadana sin vulnerar nuestros derechos ciudadanos?
k) ¿Qué agrupación política tiene el mejor entorno para emprender estas tareas?

Son algunas de las preguntas que nos podríamos hacer antes de emitir nuestro voto.

Frente a dichas preguntas que han motivado esta reflexión (y otras más que se podrían , mi respuesta personal es que ninguno de los tres candidatos que tienen mayores opciones de convertirse en el nuevo Jefe de Estado reune las condiciones necesarias para emprender un cambio social en democracia. Hago notar, sin embargo, que algo distingue a Lourdes Flores y Alan García de Ollanta Humala: la vocación autoritaria de este último.

La idea subyacente a este artículo es señalar que se pueden emprender cambios sociales sin vulnerar la institucionalidad, o que se pueden reformar las instituciones sin violar los derechos de las personas. Humala no me da ninguna garantía sobre los cambios que quiere emprender o sobre su vocación democrática (que desde mi punto de vista es nula).

La Comisión de la Verdad señaló como condición principal para emprender cualquier reforma, la siguiente:

Un compromiso expreso del no uso de la violencia y el respeto a los Derechos Humanos tanto desde los partidos políticos como desde las organizaciones sociales, como requisito para integrarse y actuar dentro del sistema de partidos y organizaciones sociales legalmente reconocidos. Asimismo, exigencia de constancia expresa en estatutos de organizaciones políticas y sociales de compromiso a respetar la Constitución como regla fundamental de la vida política y el pluralismo democrático“.

Lamentablemente ese compromiso no lo tiene Humala. Sus apelaciones entre la división entre peruanos y su anuencia a regímenes autoritarios como los de Juan Velasco Alvarado y Hugo Chávez no me dejan duda alguna sobre sus genes autoritarios.

En el caso de Lourdes Flores y Alan García, si bien considero que son alternativas democráticas medianamente respetables, no votaré por ellos en primera vuelta. Considero que muchos de los planes de Flores mantendrían el status quo de exclusión imperante, además de contar con un entorno poco dado a respetar los derechos humanos. En el caso de García, sin duda, son las dudas que aun genera su actuación en su primer gobierno las que me impiden verlo como la mejor opción.

Mi humilde posición personal me lleva a responderme que Susana Villarán es la mejor opción para la primera vuelta. Creo que ella como su agrupación no solo reunen los estándares de decencia y honestidad que se requieren para gobernar, sino que cuentan con un plan de gobierno que, en la mayoría de los casos, responden afirmativamente a las preguntas que he planteado.

Sin duda alguna, esta declaración no implica una inducción al voto. Cada quien, desde su posición, llegará a una conclusión distinta a la mia o quizás a la misma. Lo importante es que nos preguntemos porque optamos por tal o cual opción y que la respuesta no sea solo el miedo a que gane tal o cual persona. Votemos en primera vuelta por quien consideremos que sea el más o la más capacitada para conducir los destinos de nuestra nación.

Finalmente, lo más importante, como ciudadanos, no solo es cumplir nuestro deber cívico este domingo. Será más importante fiscalizar al gobierno que venga, hacer que se cumplan nuestros derechos, cumplir con nuestros deberes y respetar los derechos de los demás desde nuestra posición. Solo así podremos forjar una nación realmente democrática e inclusiva. En suma, un Estado al servicio de las personas y ciudadanos que consideren al otro como alguien como él.

Votemos a conciencia, votemos por el Perú.

5 DE ABRIL: EL DIA DE LA INFAMIA QUE NO DEBEMOS OLVIDAR

Hace exactamente 14 años, se produjo un acontecimiento infausto para la historia de nuestro país. A las 10:30 de la noche del domingo 5 de abril de 1992, el entonces presidente Alberto Fujimori dio un golpe de Estado contra las otras instituciones constitucionales, al disolver el Congreso, expulsar a los miembros del Poder Judicial, Contraloría, Tribunal de Garantías Constitucionales y Ministerio Público, concentrando así todos los poderes en una sola mano, con el apoyo de la cúpula miltar.

Este hecho marco el inicio de su línea autoritaria como gobernante, que marcaría su accionar desde ese día hasta su renuncia desde Tokio producida el 19 de noviembre de 2000.

Fujimori aprovechó el desprestigio de las instituciones democráticas y de los partidos políticos, quienes se habían mostrado ineficientes para combatir a los dos grandes males de la época: la crisis económica y el terrorismo. Más aún, el hoy detenido en Chile adujo que la clase política obstaculizaba su accionar en contra de ambos flagelos.

Sin embargo, cabe recordarle al pais y al ex autócrata que la bancada del FREDEMO le daba apoyo a todas sus leyes que permitían la liberalización de la economía. Y si las bancadas del APRA, la izquierda y el FREDEMO rechazaron sus leyes contra el terorismo fue porque dichas normas vulneraban la Constitución y los derechos de las personas (como se demostró despúes) e incluso estaban trabajando en proyectos de ley sobre medidas judiciales para enfrentar al terrorismo, pero sin los excesos que caracterizaron al régimen. Por tanto, Fujimori no podía señalar que los partidos lo obstaculizaban en sus tareas, todo lo contrario, pretendían colaborar con el y consensuar medidas, pero él optó por hacer las cosas a su manera.

Es también falso que el golpe de Estado fuera causa directa de la estrategia contrasubversiva que permitió la captura de los máximos líderes terroristas. El Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) que capturó a Abimael Guzmán fue formado en 1989, con el apoyo de Agustín Mantilla y el general PNP Luque Freyre. Su labor quiso incluso ser infiltrada por Montesinos, sin conseguir exito en dicha infiltración. La verdadera estrategia contrasubversiva fue la detención arbitaria, las desapariciones forzadas en el interior del país y en pueblos jóvenes (de esta época, oh casualidad, son los sucesos de Madre Mía) y el procesamiento de acusados por terrorismo sin ninguna garantía.

El imperio de la arbitrariedad y la corrupción se instauraron desde aquel aciago día:
– Salvo contadas excepciones, la prensa se alineó con el régimen. Cualquier disidencia era castigada con procesos judiciales, la persecución de la SUNAT o el retiro de la nacionalidad. A partir de 1998, se compraron canales de televisión y diarios para favorecer la reelección.
– La justicia fue intervenida para que no se investigara ningun caso de violaciones a los derechos humanos o corrupción y para perpetuar al régimen en el poder.
– No se dudó en vulnerar la Constitución que ellos mismos implantaron y en pervertir sus instituciones.
– El derroche fiscal para las 2 campañas reeleccionistas fue tal que nos sumió en una profunda recesión durante el segundo periodo de gobierno.
– Las negociaciones para las privatizaciones y concesiones no fueron las más adecuadas y se sumieron en el secreto. Las condiciones así propuestas condicionaron el posterior rechazo a profundizar las reformas de segunda generación.
– La política se envileció, con el uso de los servicios de inteligencia como partido político del régimen.
– Las Fuerzas Armadas se vieron sumidas en la peor crisis de su historia: perdimos una guerra contra Ecuador, compramos armamento sin repuestos y la cúpula militar de aquel entonces ha sido condenada por la comisión de actos de corrupción.

En suma, el país vivió un régimen autoritario que, como todos los de su tipo, nos sumió en el atraso y en el envilecimiento como Nación. Lo más lamentable es que el inicio de todo aquello fue amparado por las encuestas y la opinión pública, en uno de los más flagrantes casos de suicidio democrático.

Hoy, en vísperas de un nuevo proceso electoral, es necesario recordar aquella época, no solo para que los seguidores de Fujimori no obtengan una bancada parlamentaria que les permita negociar la impunidad de su líder, sino para curarnos de aquellos que dicen instaurar una “nueva democracia” cuando lo que pretenden es darnos más de las añejas dictaduras.

Para que no se repita…