ALGO PERSONAL

24. Son las horas que tiene el dia. Es el numero de años que acabo de cumplir.

Perú. Es el país en el que, por accidente de la historia, me toco nacer. El país en el que he elegido vivir, trabajar y al que quiero sin patrioterismos baratos. El lugar que me saca de quicio toda la vida, pero en el que quiero que mi cuerpo repose una vez que mi partido en este mundo haya llegado a su pitazo final.

Portal de Belén. Lugar que evoca el nacimiento de Dios en la tierra. Es el nombre del nido donde estuve entre los 3 y los 6 años. Alli conocí a amigos que veo hasta el dia de hoy, tuve mis primeras caidas, aprendí mi primera palabra en francés y observaba con especial atención los ojos verdes más lindos que he visto en mi vida. Hoy ese lugar no existe más, lo reemplaza un conjunto de edificios.

Recoleta. Lugar donde permanecí entre el 88 y el 98 durante buena parte del día. Donde definitivamente no aprendí a jugar al fútbol (ni aunque Maradona me enseñe), pero donde hice mis primeros goles. Donde hubo diplomas, pero también la convicción de que ello no era lo más importante. Donde aprendí de matemática, de literatura, de historia, de religión y, sobre todo, de la vida y de la amistad. El lugar donde cada cierto tiempo aparecía en los juegos florales, ya sea declamando (que horror!!), bailando alguna danza típica de nuestro querido Perú (de los dos pies izquierdos pasé a tener coordinación, por si acaso) , tocando algún instrumento (más allá del timbre o la puerta) o, como en cuarto de media, dando mis primeros pasos en la oratoria (defendiendo la libertad de expresión y esto sí no es broma). Donde mi corazón sintió de verdad por primera vez. Donde aprendí a amar a Dios y al Perú. Donde lo más importante, además de los conocimientos, fue la formación que complementó muy bien la de cada y, por supuesto, conocer a buena parte de las personas que hoy considero como mis buenos amigos.

HDC. Representan las siglas de Representan las siglas de mi programa de confirma. Lo hice en el colegio Héctor de Cárdenas (para quienes no lo conocen o recuerdan, es el nombre de un sacerdote ss.cc. que formó una comunidad juvenil y que falleció de cáncer en 1980) y el programa de confirma se llamaba “Hombres Del Camino” (le pusieron así para que calzara con las siglas, no por discriminación en contra de las “mujeres del camino”, que, hasta donde me acuerdo, eran mayoría). Fueron seis meses de formación, de reflexión personal, de encuentro espiritual, de 2 retiros bastante sui generis y de conocer gente bastante valiosa (a la mayoría de la cual, por alguna misteriosa razón, no veo hace muchos años). Creo que allí se puede encontrar la génesis más precisa de mezclar religión, compromiso social y cierta irreverencia que en nada le hace mal a la Iglesia Católica (a pesar que a Monseñor Cipriani esto le disguste).

PUCP. Es mi casa por el momento. Allí he encontrado gente muy valiosa, aunque también de la otra. Periodo de crecimiento intelectual y de muchas dudas sobre lo que será mi vida. Lugar donde encontré mi carrera y comienzo a encontrar mi lugar en el mundo. Quizás sea más fácil escribir sobre la universidad una vez que la termine, que no se en verdad cuando será.

(Finalmente)Amor. Tan solo espero encontrarlo.

Agregar un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Cambiar )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Cambiar )

Connecting to %s